Miércoles, 19 de junio, 2019 | 12:57 pm

Verdades y sombras



Hace mucho tiempo que el Gobierno y las autoridades del Banco Central hablan del proverbial crecimiento económico de la República Dominicana y el apoyo económico a diversos sectores productivos para que se dinamice el desarrollo del país.

A ese discurso, que puede tomarse como cierto, con el paso del tiempo empiezan a salirle tentáculos de sombra, que, en boca de los principales agentes del sector financiero, nos ponen frente a un escenario que produce el mismo efecto que una película de terror.

Hace poco el ministro de Hacienda soltó uno de esos tentáculos de sombra. Dijo que el Estado dominicano tomará prestados 189 mil millones de pesos. De ese monto se apartarán 73 mil millones, que pasarán automáticamente al presupuesto de 2016. En cuanto al resto, se tomarán para cubrir deudas.

¿Qué justificación tiene el Gobierno para hacer tan impresionante préstamo? La explicación se reduce a una frase: para tratar de controlar la línea de endeudamiento que tiene el país desde 2012.

Todo indica, sin que seamos genios de la economía, que a esta práctica cíclica de préstamos seguirá una cadena de endeudamiento.

Y eso es lo que da grima, pues estamos hablando de edeudarse para pagar deuda, cuando aún tenemos la vía de ahorro interno.