El boxeo en RD es un huérfano

El boxeo en RD es un huérfano

El boxeo en RD es un huérfano

Hugo López Morrobel

El coliseo de boxeo Carlos Teo Cruz es una instalación de primera para la práctica de esa disciplina, sin embargo, en los últimos años esa instalación se ha estado deteriorando, como un paciente sin dolientes interno en uno de nuestros centros hospitalarios públicos.

Se podría afirmar que esa instalación, que en su momento fue orgullo de los dominicanos, está siendo afectada por un “dengue mortífero ” del que nadie, ni siquiera los especialistas en la materia, quieren hacerse responsables.

Ese coliseo, inaugurado un 11 de agosto de 1996, seis días antes de que el presidente Joaquín Balaguer dejara el poder, es hoy una especie de almacén a lo interno, mientras que el exterior se ha convertido en un estacionamiento de chatarras.

Dado que no tiene dolientes, es posible que desaparezca dentro del proyecto de construir un nuevo estadio de béisbol.

Y es que tras el deceso de Ramón Pina Acevedo, quien durante décadas fue el Comisionado de Boxeo, esa disciplina no ha encontrado un defensor, ya que quienes han ocupado esa posición no han tenido autoridad ni ascendencia política ni económica para que le den un mejor trato o le hagan caso.

También podría influir el hecho de que los atletas que practican esa disciplina, casi en un 100 %, provienen de los sectores más marginados y vulnerables, lo que podría ser el punto nodal para dejarlo abandonado a su suerte.
Sólo si logran un título mundial en el profesionalismo, o ganan medalla de oro en eventos mundialistas, es cuando algunos círculos de poder reconocen la valía de lo obtenido.

El coliseo y los púgiles requieren con urgencia de un mejor trato del Estado, porque no es justo continuar viendo esa disciplina como a un trapo viejo de cocina.