Jueves, 18 de octubre, 2018 | 3:42 pm

La fiscal Marleni Guante Barona



Querer amargarle la vida a Marleni Altagracia Guante Barona por supuestamente ser de ascendencia haitiana es una canallada. Se trata de una fiscal de carrera que en un concurso público ganó esta posición en de Hato Mayor.

En Guante Barona lo que debiéramos estar viendo es que República Dominicana ofrece oportunidades de integración y desarrollo a dominicanos hijos de inmigrantes. Ejemplos tenemos de sobra, pero solo nos limitaremos a mencionar a Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez o Joaquín Balaguer. Solo en esos tres ejemplos hay padres españoles, haitianos y puertorriqueños.

La nueva fiscal de Hato Mayor no necesita que la defiendan, pues no hay de qué defenderla, porque sus orígenes y el desarrollo profesional alcanzado son motivos de elogios y respeto.

¿Cómo es posible ver maldad en que una dominicana hija de extranjeros (si lo fuera) y de origen humilde haya logrado escalar posiciones importantes a base del esfuerzo, capacidad y méritos acumulados?

EL DÍA ha defendido que se respeten los criterios establecidos de manera soberana por República Dominicana para obtener la nacionalidad dominicana, pero jamás podrá congeniar con actitudes innobles como esta de la que estamos tratando.

Gente como la fiscal Guante Barona, cuyo desarrollo representa a cientos de miles de dominicanos, quizás millones, que nacieron sin fortuna y en medio de muchas adversidades supieron salir adelante, son un ejemplo a seguir.