Domingo, 17 de junio, 2018 | 1:00 am

Producción a gran escala



Hay rubros agrícolas que, con una política agresiva en la producción, podrían devolverle al país su condición de productor para la exportación.

Igual ocurriría con la producción de carne, sobre todo la carne noble de pollo, que tiene un ciclo de producción corto.

Una verdadera planificación serviría para expandir la exportación hacia las islas del entorno. Entre ellas, las que mayor demandarían los productos dominicanos están a pocas horas de vuelo o de navegación.

De las dos formas de tráfico podríamos hacer llegar los productos tanto del campo como de las granjas avícolas.

Otro factor que merece mayor atención de las autoridades del área es la condición geográfica del país. La República Dominicana está enclavada en una isla compartida. Al mismo tiempo resulta que tenemos el beneficio de ser bordeados por dos mares.

Al norte por el océano Atlántico y al sur por el mar Caribe. En otras palabras, todavía no se ha trabajado con verdadera voluntad esta condición geográfica para la producción pesquera, tanto para el consumo interno como para la exportación a Estados Unidos como a las islas del Caribe. Sin contar que ya hay una importante demanda del sector turístico para los rubros marítimos.

¿Y qué hace falta? Así como se promueve el turismo, con importantes inversiones, campañas y leyes, también habría que especializar áreas del Ministerio de Agricultura para hacer ofertas con garantías de Estado. Hablamos de ofertas tentadoras para que inversionistas extranjeros y nacionales puedan hacer negocios y ensayar la venta de pescado y otras especies de manera agresiva, a gran escala.

Eso solo se podría lograr con un poco de sentido común. Toda la vida hemos vivido con dos mares muy productivos.

Se trata de mares muy pródigos, que con técnicas modernas serían una fuente de cultivo de peces para la venta por toneladas, a precios competitivos.