Las trampas en deportes



Los ideales del barón Pierre de Coubertin, historiador y pedagogo francés, creador de los juegos olímpicos de la era moderna, aunque usted no lo crea, nunca se han cumplido a cabalidad en competencias deportivas, ircunscribiéndose todo a simple retórica.

Es bien es cierto que los deportes generan “mente sana en cuerpo sano”, desde el comienzo de las competiciones se han generado distorsiones, es decir, que hacen “trampas y trucos”, que se han agravado con el uso generalizado los esteriodes.

Por lo que se desprende de las investigaciones de los últimos años, ya nadie puede negar que muchos de los récords mundiales implantados en juegos regionales, continentales y mundiales son producto del uso y consumo de sustancias prohibidas.

En un primer momento se negó su utilización, empero con los avances de la ciencia se ha detectado y comprobado su utilización, prohijado por los propios Estados, como está comprobado con el caso ruso, donde casi la totalidad de sus atletas han sido despojados de sus medallas y récords.

La situación es tan alarmante que hasta el propio presidente Vladimir Putin, un hombre intransigente en reclamo de sus derechos, ha admitido la culpabilidad del Estado en la aplicación masiva de esteroides y sustancias prohibidas a sus atletas, con el objetivo expreso de demostrar la supremacía del sistema comunista sobre el capitalista.

La situación ha sido tan escandalosa que hasta se le prohibió su participación en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno del próximo año, penalización que fue aceptada en todas sus partes.

En esa guerra no declarada, también entraron en menor grado muchos otros países, incluyendo a los Estados Unidos, muchos de cuyos atletas también han sido sancionados, siendo los casos más escandaloso los de Marion Lois Jones, especialista en pruebas de velocidad y salto de longitud, que ganó tres medallas de oro y dos de bronce, y el ciclista Lance Armstrong, ganador de siete Tours de Francia.

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