Sábado, 16 de junio, 2018 | 6:37 pm

Algunas ideas elementales para la ley de partidos



En los últimos días pareciera que el único tema de discusión con el proyecto de ley de partidos políticos es si primarias abiertas o cerradas o dejar que cada uno escoja la forma de su conveniencia.

Pero hay unas cuantas cosas que quizás se deban considerar, y citamos solo algunas:
Que cada partido costee sus procesos internos con el dineral que recibe del Estado o con aportes de sus militantes.
Que ponga la fecha que más le convenga, dentro del calendario electoral, para escoger sus candidatos.

Que se deje a la Junta Central Electoral tranquila, organizando las elecciones nacionales, aunque pueda servir como supervisora de los procesos internos. Sería como una especie de “notario” en caso de que haya quejas que terminen en el Tribunal Superior Electoral.

Que los militantes de cada partido escojan sus candidatos y que en caso de que una organización declare ante la Junta su incapacidad de realizar el proceso, que se le permita hacerlo con el padrón nacional, bajo tutela. Así la población puede ir conociendo la capacidad organizativa de quienes aspiran a dirigir el Estado.

Cada cierto tiempo vemos algunos inventos con los que los partidos buscan involucrar a la nación en su conjunto para tapar sus incapacidades. Solo basta recordar el “dos más dos” o la “Ley de Lemas”.

Estas ideas tan simples, señaladas anteriormente, permitirían que cada quien organice su fiesta, la pague y se responsabilice por los platos que se rompa.