Lunes, 25 de marzo, 2019 | 5:46 pm

Sí, renunció pero hay que auditarlo



*Por: Jesús Díaz

El recién renunciante ministro de educación  Arq Andrés Navarro hizo de manera pública lo que ya se sabia en el ambiente político nacional. Dejar sus funciones al frente del ministerio de educación para dedicarse a su pre candidatura presidencial por el partido de la liberación dominicana (PLD).

Cuando se es funcionario público, que se le cuestione sobre el ejercicio de sus funciones y desempeño es un derecho y un deber de cualquier ciudadano, más aún si el presupuesto manejado de esa cartera ha sido desde el año 2012, RD$800,000 millones de pesos y sobre todo cuando de manera personal el señor Navarro administraba RD$9,100 millones que es más que el presupuesto de seis ministerios. Y estando éste involucrado en una pre campaña presidencial de su partido.

Resulta cuesta arriba señalar que a 8 años de que se le haya asignado el mayor presupuesto de la historia a ese ministerio, la cámara de cuentas no le haya  realizado una auditoría, tanto a la administración del Sr. Navarro como del anterior ministro Carlos Amarante Baret en cuya gestión en el año 2016 se incrementaron los gastos en plena campaña electoral sin que hasta la fecha se haya explicado el incremento en ciáticos por unos RD$23.5 millones. Recordemos que en una auditoría a la gestión del Sr. Baret en la Dirección General de Migración arrojó que en la misma hubo una malversación de RD$800 millones de pesos sin que existiera ningún régimen de consecuencias sobre dicha auditoría.

Manejar 11 % por ciento de todo el gasto del Estado, es decir, de erario público, siendo pre candidato presidencial es un llamado a la reflexión sobretodo al  partido que tanto ha sido cuestionado que pertenece el Sr. Navarro por el manejo y uso de los fondos del Estado.

*El autor es periodista.

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