Miércoles, 14 de noviembre, 2018 | 11:47 pm

Si yo fuera hermana de Félix Bautista



Sentada en la mecedora que perteneció a mi abuelo, tomándome un cafecito con pan, mi mente voló hacia Félix Bautista. Conozco de él por sus actividades públicas. Hace menos de dos décadas, cada vez que veía a ese jovencito delgado, de piel morena y mirada triste, pensaba que la vida había sido dura para él, y que no era feliz.

Me pareció que venía de familia humilde, de las que hacen esfuerzos para que sus hijos sean personas de bien, salgan adelante en buena lid.

Supe que fue sastre en su natal San Juan de la Maguana. En mis adentros deseé que llegara a ser un triunfador.

Con el correr del tiempo me enteré que era ingeniero, que pertenecía al PLD y que el presidente de ese partido, Leonel Fernández, lo trataba “como si fuera su hijo”

Obtuvo buenas posiciones: secretario de Organización del PLD, director de la Oisoe, senador de la República, es un empresario de la construcción. A sus 52 años, dicen que tiene una fortuna de miles de millones, pero lo sometieron a la Justicia por corrupción. Se archivó su expediente. Aseguran que está “blindado”, que es la alcancía de poderosos.

La organización Trasparencia Internacional, con sede en Alemania, hizo elecciones para elegir los que representan la Gran Corrupción. Félix esta entre las cuatro personas más corruptas del mundo.

Hoy, con mirada huidiza ¡es más infeliz que ayer! Dicen que está atrapado en el club de los que esgrimen poder, riqueza, ambición. No sabe cómo salir.

Si fuera mi hermano, lo sentara en esta mecedora, para aconsejarlo. El comprendería que soy una mujer rica: mi mangú y chocolate, tienen sabor mejor que el caviar con champagne, pues los ingiero con el mas valioso de los ingredientes: la paz.

Si fuera su hermana, lo convencería para que no fuera candidato a senador y tome una licencia como secretario de Organización del PLD. Le diría que se concentrara en organizar su vida privada.

Acercarse a su núcleo de afectos, a sus hijos, compartir con amigos sinceros y darles vacaciones a los compañeros de partido.

Si fuera mi hermano, lo motivaría para que se ponga en contacto con la naturaleza, que vaya al campo, comparta sancochitos con amigos desinteresados. Le aconsejaría que se dedique a actividades privadas, sus empresas, obras benéficas, ayudar los pobres… que descanse de la política partidista.

Considero que Félix necesita paz espiritual, buscar felicidad lejos de lo material, del poder, de los que lo usan ¡Salirse de la jaula, de la trampa! Recogerse… y con más credibilidad, responder a los organismos nacionales e internacionales que lo acusan de corrupción, y quitar las dudas de su pueblo. Imponerse con poder y dinero no ayuda a la paz.

Por la tranquilidad de sus hijos y la suya, Félix debe, con coraje, salir de esa olla de presión y enfrentar las consecuencias. Para educar bien los hijos, los padres debemos someternos a grandes sacrificios..

El debe hacerlo, no solo por sus hijos, sino también por los jóvenes que le siguen y observan. Ese sería su mejor aporte a la nación.
Dios le esta dando señales, Ojalá, Félix, las capte.

¡Basta de seguir a los demás sin cuestionamientos y de llevar cargas que no le corresponden!… que los demás sigan sus propios caminos, pero que a él no lo obliguen a seguir por el que hasta hoy ha recorrido.
Esos serían, algunos de mis consejos de hermana.
(Escrito en el año 2016)

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