Martes, 22 de mayo, 2018 | 7:53 am

El destino trágico de un escritor



Ramón Marrero Aristy (1913-1959) contaba con apenas 26 años de edad cuando publicó su novela “Over”. Aunque seis años antes, en 1933, había publicado “Perfiles agrestes”, y en 1938 su conjunto de narraciones, estampas, cuentos y un fragmento de novela bajo el título de “Balsié”.

De niño padeció los rigores del exilio a raíz de la primera ocupación militar norteamericana del país, entre 1916 y 1924, habiendo regresado en 1922, luego de vivir, en el seno de su familia, en las Antillas Holandesas, Colombia y Venezuela.

Al retornar al país, todavía intervenido por Estados Unidos, su familia no pudo reinstalarse en la región Este, de donde eran oriundos, sino, en el sur, lo que permite a la conciencia y sensibilidad del adolescente compenetrarse con la extrema pobreza y el escaso desarrollo infraestructural de esa región.

Empezó muy temprano a laborar como periodista en varios diarios nacionales y sus reportajes llamaron la atención por el realismo dramático con que describía las condiciones paupérrimas de la vida en las comunidades campesinas.

Conoció la rudeza del trabajo y de la vida en los ingenios azucareros de la época y la inhumana explotación de los trabajadores de la caña, tanto nacionales como inmigrantes de Haití y el Caribe inglés, porque, a sus experiencias de la niñez en las fincas familiares de la región Este se sumó la de trabajar como bodeguero del Central Romana, antes de su traslado a la capital a mediados de la década del 30, donde va a remarcar su interés por el periodismo como profesión.

De ahí que los críticos subrayen el carácter autobiográfico de la novela, porque Daniel Comprés, el bodeguero del “central”, joven con aspiraciones de poeta y protagonista de la historia, es una representación simbólica del Marrero Aristy juvenil, que palpó lo infrahumano del batey en las tierras del este, que absorbió los ideales de la redención del nuevo hombre y la nueva sociedad propios del socialismo y comunismo de las primeras décadas del siglo XX, y que, además, soñaba con ser escritor.

Resulta paradójico que, en 1940, un año después de la publicación de “Over” y habiendo adoptado tempranamente ideales de la filosofía y la doctrina marxista, Marrero Aristy aceptara pasar a formar parte de la burocracia y el aparato intelectual de la dictadura de Trujillo, hasta el día de su asesinato, perpetrado por esbirros del régimen, en 1959.

El sátrapa lo acusó de ser conspirador y autor, tras bastidores, de un artículo publicado por el diario norteamericano “The New York Times”, en fecha 12 de julio de 1959, en el que se denunciaban la corrupción y una aguda crisis política por la que atravesaba la dictadura, cuyo sistema represivo se ampliaba, luego de diezmar la heroica invasión del 14 de junio de ese mismo año, entre otros hechos criminales posteriores que aceleraron el ajusticiamiento del tirano y el final del régimen.

Cinco días después de la publicación del “The New York Times”, el cuerpo del periodista y novelista apareció carbonizado, dentro de su vehículo, lo que pretendía simular burdamente un accidente, en la carretera con precipicios que comunica Santo Domingo y Constanza.

El artículo de marras fue publicado por el periodista Tad Szulc, quien, de acuerdo con un estudio de Médar Serrata, reveló días más tarde que había estado en contacto con el entonces secretario de Trabajo de Trujillo, el propio Marrero Aristy, quien probablemente fuera esa “fuente no identificada”, que sirvió de base para escribir el referido reportaje periodístico. Tuvo problemas con el régimen aun siendo funcionario.

Tenía 46 años de edad a la hora de su trágica muerte.

José Mármol

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