Lunes, 25 de marzo, 2019 | 5:46 pm

Guaidó se encuentra en frontera con Colombia y espera caravana de diputados

Un hombre carga su automóvil con papas compradas en Colombia, en San Antonio del Táchira, Venezuela, en la frontera con Colombia, el jueves 21 de febrero de 2019. (AP Foto / Rodrigo Abd)
Un hombre carga su automóvil con papas compradas en Colombia, en San Antonio del Táchira, Venezuela, en la frontera con Colombia, el jueves 21 de febrero de 2019. (AP Foto / Rodrigo Abd)


Ureña (Venezuela).- El jefe del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, que se proclamó hace casi un mes presidente encargado del país, ya se encuentra en la frontera con Colombia y espera a la caravana de diputados opositores, confirmaron a Efe dirigentes antichavistas.

La información se filtra después de que portavoces del equipo de Guaidó aseguraran que el líder opositor se encontraba en uno de los autobuses que conforma la caravana de diputados que partió esta mañana desde Caracas a la ciudad fronteriza de San Cristóbal.

La caravana, sin embargo, se ha visto obstaculizada por la Guardia Nacional (GNB, policía militarizada) lo que obligó a los dirigentes a bajarse de los autobuses y mantener un breve enfrentamiento con los uniformados.

De acuerdo con videos difundidos en las redes sociales, efectivos de la GNB les lanzaron gases lacrimógenos y hubo empujones en el túnel de La Cabrera, que une los estados de Aragua y Carabobo (centro del país).

En una de esas grabaciones se ve al parlamentario Richard Blanco pedir a gritos a los funcionarios que permitan el paso de la comitiva y preguntarles si encuentran con facilidad alimentos y medicinas.

Otras imágenes mostraban a los diputados atravesando a pie el túnel, pero luego los autobuses en los que se trasladaban usaron un canal del paso contrario para superar el bloqueo.

Guaidó ha dicho que el próximo sábado entrará a Venezuela la ayuda humanitaria que ha sido donada por diferentes países y que se encuentra almacenada en puntos fronterizos de Colombia, Brasil y Curazao.

Pero el Gobierno de Nicolás Maduro se ha negado a recibir esta ayuda y, por el contrario, ha ordenado el cierre de la frontera con Brasil y con las islas de los Países Bajos, incluyendo a Curazao, mientras analiza si hace lo mismo con el paso a Colombia.

Maduro ha dicho que los alimentos donados por Estados Unidos son un “regalo podrido” que porta el “veneno de la humillación”, y esta misma jornada aseguró, sin ofrecer pruebas, que producen cáncer.

En tanto que su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, señaló en declaraciones que recogió la televisión estatal VTV que Venezuela no necesita de donaciones, y que las dificultades económicas que atraviesa son producto del “bloqueo” financiero que han impuesto algunos países contra la Administración de Maduro.

Voluntarios dispuestos

La posibilidad de que la oposición pueda lograr la entrada de la ayuda internacional y superar los controles que mantienen los militares en las fronteras y principales vías del país hoy pareciera remota, pero eso no desalienta a los voluntarios ni a los organizadores de la iniciativa.

El dirigente opositor Roberto Patiño, organizador del movimiento de voluntarios, dijo a The Associated Press que el 23 de febrero, fecha que se fijó para el inicio de la entrada del apoyo, sólo representa un “punto de partida“, y sostuvo que la oposición seguirá insistiendo en los días siguientes hasta que se abra el canal humanitario.

El escenario adverso tampoco amilana a Danny Golindano, un médico hematólogo que se incorporó al movimiento de voluntarios que, según los organizadores, ya alcanza a más de 800.000 inscritos en la página web voluntariosxvenezuela.com, cifra que no se ha podido comprobar de manera independiente.

Entre los voluntarios figuran médicos, enfermeras, camilleros, abogados, ingenieros, psicólogos, bioanalistas, paramédicos, estudiantes universitarios, jubilados, y amas de casa, entre otros.

Desde una rudimentaria plaza del norte de Caracas, con jardines de piso de tierra e inmensos arboles tropicales golpeados por la sequía, Golindano da a decenas de voluntarios, en su mayoría ancianos, las últimas instrucciones sobre la ayuda humanitaria.