Esa cosa morada huele a delirium

Esa cosa morada huele a delirium

DELIRIUM – DEFINICIÓN: Alteración grave de las capacidades mentales que resulta en pensamientos confusos y una consciencia reducida del entorno. Causas comunes:

El delirio puede tener causas que no se deben a una enfermedad subyacente. Por ejemplo, intoxicación o privación del sueño.

Si he optado por proteger este artículo con las definiciones arriba indicadas, se debe a dos cosas:

La Primera:

Los asuntos o reacciones humanas paranormales, no pueden ser tratadas fuera de su ámbito de competencia.

La Segunda:

Que hace siglos un consistente teólogo italiano, Tomasso de Aquino, luego conocido como Santo Tomás, decía que la peste del alma atacaba tan fuerte al paciente espiritual, que le dejaba ciego de cerebro.

Cuando estás en el poder, si conviertes la mentira en una herramienta que actúa como una maquinara perfecta y útil, fuera del poder, por consuelo y ansiedad, piensas que es lo mismo, no defines espacios, no te das cuenta que no estás en el poder, que te han derrotado a pesar de tus malditas manipulaciones aún en posesión del poder total: el legal y el ilegal.

Entonces, se puede llegar a una conclusión no muy complicada: el Delirium te ataca justo cuando los escenarios públicos te reclaman juicios o criterios más o menos razonables, no extravagancias de opiniones que ponen en evidencia neta, lo que el santo varón Aquino, teórico de la teología sistemática, decía sobre la peste del alma y el cerebro. (Santo Tomás nunca abundó sobre la calvicie por ansiedad detectada) …

Esa cosa morada huele a Delirium, rodeados de acólitos sonrientes, cómplices de juegos pesados, valientes con guardaespaldas, haciendo valer el poder como orden orgánico de una legalidad siempre cuestionada, el sujeto cuya prosodia no se encuentra ni en Coquito, corrector de lecturas de discursos atropellados, tiene una misión: armar un castillo de naipes a los marineros en trapos al borde de la playa, con sed y exhaustos ante una realidad irreversible: que un 5 de julio, a riesgo de pandemia, un 53% de votos les sacó cagando del poder que mal utilizaron, a conciencia y con desprecio por la población.

Si concedemos razón al mártir de la justicia italiana, Giovanni Salvatore Augusto Falcone, en la definición de la mafia, cuando decía: » La Mafia, siempre será el anti estado «. (La mafia sara sempre, l’antistato )…

Debemos observar, que en este caso no es así: el Estado era el puente oficial de una mafia civil partidista, con sus claves de paramilitarismo industrial, que generó una elite y un boato áulico, mientras más lujo, más infecto…

Aquí ahora, la justicia dominicana, despertando de su largo letargo morado, entuertos y marañas como norma de acción, protección a negocios turbios originados en la fuerza del poder, nos recuerda por la televisión, como si fuera la peor telenovela de rufianes al borde de un ataque de nervios, que el Delirium esta vez tendrá sus límites.

El hombre vive su propio Jet  Lag, familiares presos, otros en posible espera, colaboradores cercanos en tartamudeo en los tribunales, la justicia quiere hacerle ver con vehemencia que su turno podría llegar, porque todo lo que se sigue descubriendo no era posible sin un mastermind, que, desde la cumbre, se hiciera el pendejazo, sin que hubiera beneficios para familiares y cercanos y para el mismo tuerto de ocasión…

He revisado todos los videos » optimistas » donde los vaticinios del ex presidente son arengas a la secta

fanatizada, que ahora en el pánico gironista, se disemina en aparentes y clandestinas reuniones seudo conspirativas, amenazan la estabilidad constitucional que el pueblo dominicano eligió el pasado 5 de julio  de este año…

Al parecer todo converge, mientras la justicia luce robusta y determinada, destruyendo enclaves de intocables en tiempos pasados, al mismo tiempo se observa un «triunfalismo», que solo nos lleva a la conclusión de que algo mentalmente, no anda bien, otra no puede ser la conclusión.

El ex presidente sigue pensando que gobierna, perdido en el contexto real, sus ruedas de prensa parecen no tener relación con la nueva realidad. Con los ojos en la nunca, sonríe de modo apretado, en la flema clásica de quien sabe secretos, que otros podrían decir, para dejarle solo ante el » peligro «, Miriam Germán, en este caso tendría que hablar, no lavarse las manos en silencio para apoyar las bajezas pasadas de un tal Jean Alain Rodríguez Sánchez, aquel del intento de fuga a Paris, pero las ratas en traje, siempre son detectadas a tiempo, ufff…

Siempre dije que 4 años de un gobierno serio y más o menos decente, no serían nunca suficiente para hacer la transición a 20 años de saqueo al erario y entramado de robos y privilegios, la hermana decía en un video con frenesí prolongando: » Esa es la cajita del presidente, esa es «, se refería al Samper.

Esa cosa morada, huele a Delirium, lo triste y delicado del asunto, que el Delirium es que como es ciego,

como produce vértigo y delirios, ex militares activos o retirados, en pinza con las cavernas oscuras de ese partido (que las tiene, el miedo devora siempre el alma y su golpe es confuso: el difunto general Santiago, recordad este caso), pretendan una desestabilización nacional.

Mientras el alboroto del Delirium no llegue a golpismo, el juego democrático se podrá mantener, pero hemos vivido de modo silente días de antaño, de normalidad aparente, pero detrás del telón una humareda ha tenido tufo a viejos tiempos: El Delirium, finalmente se produce porque: no se puede tener tanto capital y no tener paz espiritual para gastarlo y echarle a la gente simple, sus grandes miserias a la cara.



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Carlos Francisco Elías

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