Nuestra justicia

Por: El Día

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12 mayo, 2017 12:01 am



¿Qué está sucediendo en el país que el Consejo del Poder Judicial se reúne con más frecuencia de un tiempo a esta parte? Y normalmente dichas reuniones terminan con la suspensión de un juez importante, y que llegó a dicha posición exhibiendo una dilatada trayectoria en los tribunales de la República.

Muchos jueces salen de circulación, luego de un juicio disciplinario. Una frase, sin entrar en detalles de profundidad, se constituye en la pesada lápida que lo relega al ostracismo; y que reza:

“Por cometer faltas graves en el ejercicio de sus funciones”. No queremos pensar que el Consejo del Poder Judicial tiene el mismo sistema de la Policía Nacional, que atrapa a determinados delincuentes, y tras hacerlo da a conocer de manera pública su “amplio prontuario delictivo”.

No queremos presumir que sea el caso de algunos jueces, que son suspendidos de la noche a la mañana.

En República Dominicana, de un tiempo a esta parte, los jueces pasan de conocedores de actos de presuntos delincuentes a procesados. ¿Y qué está sucediendo? No hay lugar a pensar que se trata de hechos aislados.

En este año, por ejemplo, el Consejo del Poder Judicial ha suspendido a siete jueces. También hay que recordar otros procesos que terminaron con la cancelación de dos juezas.

El Consejo del Poder Judicial intenta imponer correctivos, pero el mal continúa arropándonos y con tanta celeridad que minan de manera peligrosa la alta estima que la justicia dominicana tenía en un momento específico.

Y más que correctivos, el poder judicial debe recurrir a métodos de evaluación más efectivos del ejercicio de los jueces. Así tendríamos un cuerpo judicial más idóneo, saludable, creíble.

De tal forma que nos evitaríamos las enojosas y cuestionadas suspensiones que hoy vemos.

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