Viernes, 21 de septiembre, 2018 | 4:07 pm

Más salud y menos trabas



Todo lo que se haga o se deje de hacer en materia de salud, en el Hospital Infantil Robert Reid Cabral, será de interés para los padres que procuran de consultas para sus hijos o para los niños que permanecen internos, en vías de recuperación. Y por igual atañe a la sociedad, que sigue de cerca las incidencias.

De manera que sorprenden las disposiciones recientes emanadas de la dirección de ese centro. No es posible que en pleno siglo 21 se quiera limitar el derecho a la información a la sociedad; y mucho menos sancionar a toda persona que, cumpliendo con su deber de guardián de la salud, alerte contra males del hospital que, independientemente de las alertas, pasa el tiempo y no son corregidos debidamente.

La intimidación con suspensión laboral y retención del salario para impedir que fluyan las informaciones no solo atañe a los médicos que allí trabajan. Involucra al personal paramédico o administrativo, en sentido general.

demás, son pasibles de sanciones los profesionales que asisten a dicho centro en calidad de docentes universitarios.
No es un secreto la gran preocupación que existe por las estadísticas de mortalidad infantil difundidas en los últimos cinco años del Robert Reid. Existe una alta prioridad. A lo interno de ese centro hay que corregir, tomar medidas importantes, siempre con el interés de superar los males que llevan intranquilidad y desasosiego a las madres que allí acuden en procura de atenciones de calidad para sus hijos.