Martes, 19 de junio, 2018 | 1:57 am

Los padres siguen gastando sin control los bonos de sus hijos



Siguen llegando las quejas porque muchos padres están gastando en lujos, y sin ningún control, los bonos que los equipos de Grandes Ligas les otorgan a sus hijos.

Muchos escuchas amigos me manifiestan su incomodidad cuando saben que muchos de los prospectos que firman con bonos millonarios, debido al potencial que presentan, no lo desarrollan como deben, debido a las preocupaciones que les producen sus padres por gastarles el dinero en muchas cosas con las que ellos no están de acuerdo.

Es normal ver a muchos padres demostrar sus ambiciones desde antes de llegar los bonos, aprovechándose para comprar jeepetas de lujo, incluso me comentan que muchos se convierten repentinamente en bohemios, enamorando muchachitas, haciendo gastos descontrolados, dándole vida al refrán que dice “a lo que nada nos cuesta hagámosle fiesta”.

Los padres de los prospectos deben reconocer que ese bono es el seguro de vida de esos muchachos, que se les otorga para ayudarles a vivir en el futuro en caso de que no lleguen a materializar sus sueños de escalar hasta las Mayores.

Varios escuchas ponen como ejemplo que han firmado jóvenes con potencial similar al de Nomar Mazara, quien en 2011 recibió US$5 millones como bono por firmar con los Vigilantes de Texas, y se han quedado en el camino por esas preocupaciones, debido a que sus mentes se salen del juego y no captan como debe ser las enseñanzas de los coaches. Es justo resaltar que Mazara sobresale por la formación familiar que tiene, razón por lo que nunca se desenfocó y en apenas cuatro años llegó a las Grandes Ligas.

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