Sábado, 22 de septiembre, 2018 | 6:02 am

La amenaza de Trump de aranceles al automóvil causa temor en Estados Unidos y Canadá

Donald Trump
Donald Trump


Washington.- La amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump, de imponer aranceles a las exportaciones canadienses de automóviles está causando preocupación a ambos lados de la frontera.

Hoy, el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, advirtió al presidente estadounidense, Donald Trump, que iniciar una guerra comercial con sus aliados y, especialmente, Canadá, es un sinsentido.

“Hacer la guerra con todos los aliados, especialmente Canadá, tiene menos sentido. Deberíamos concentrarnos en China, son los que no están haciendo daño y están dañando a todos.

Si no hacemos algo, será un daño real en el largo plazo para Estados Unidos”, declaró hoy Schumer en un programa de radio.

Las declaraciones de Schumer se producen después de que Trump amenazase con la imposición de aranceles a las importaciones de automóviles producidos en Canadá y 48 horas después de que Washington impusiese aranceles por valor de 50.000 millones de dólares a productos chinos.

La amenaza de Trump a Canadá se produjo inmediatamente después del fin de la Cumbre del G7, que terminó el 9 de junio en ese país.

“Dados las falsas declaraciones (de Trudeau) en su conferencia de prensa y el hecho que Canadá está imponiendo aranceles masivos a nuestros agricultores, trabajadores y compañías, he ordenado no respaldar el comunicado (del G7) mientras estudiamos aranceles a automóviles que llenan el mercado estadounidense”, dijo Trump.

Y el viernes Trump reveló el listado de los productos chinos de “tecnologías industrialmente significativas” a los que Estados Unidos impondrá unos aranceles del 25 %.

Ayer, el Gobierno chino impuso aranceles de represalia por valor de otros 50.000 millones de dólares a importaciones procedentes de Estados Unidos.

Mientras, el Departamento de Comercio estadounidense continúa realizando el estudio solicitado por Trump sobre las importaciones de automóviles, que en 2017 supusieron 228.000 millones de dólares, para determinar si suponen una “amenaza” a la seguridad nacional, lo que mantiene en vilo al sector.

Trump ya ha utilizado el mismo argumento de “seguridad nacional” para imponer aranceles a las exportaciones canadienses de acero y aluminio, una excusa que Canadá considera un “insulto” dada la absoluta integración en materia de seguridad que existe entre los dos países.

Para Canadá, la imposición de aranceles del 25 % en el sector del automóvil podría ser devastador. El año pasado, Canadá exportó a Estados Unidos 58.000 millones de dólares en automóviles.

El sector emplea directamente a 130.000 personas en Canadá, indirectamente a 500.000 y representa casi un 1 % del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

El problema para el sector es que la producción de automóviles en Norteamérica está absolutamente integrada- los vehículos que se producen en Canadá cuentan con una gran cantidad de componentes realizados en EE.UU. y viceversa, de forma que cualquier barrera que se imponga tendrá repercusiones a ambos lados de la frontera.

El temor es que el sector sea víctima de una estrategia mucho mayor de Trump. Un reciente estudio realizado por el Peterson Institute for International Economics (PIIE) de EE.UU. señaló que los aranceles eliminarán empleos en Estados Unidos y Canadá.

Pero la el diario “Politico” ha indicado que Trump quiere imponer aranceles del 25 % a los automóviles producidos fuera de Estados Unidos como parte de una estrategia para conseguir votos en las elecciones de medio término que se realizarán en noviembre.

En esas elecciones están en juego los 435 puestos de la Cámara de Representantes y un tercio de los del Senado.

Según las fuentes consultadas por “Politico”, la imposición de los aranceles a los automóviles permitiría que Trump posicionase a los republicanos como defensores de los trabajadores a pesar de que las medidas también supondrán un aumento del precio de los vehículos que se venden en el país.

“Politico” también señaló que la amenaza de aranceles al sector del automóvil le servirá a Trump para mejorar su posición en las negociaciones para la renovación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con Canadá y México.