Frontera despoblada



La falta de oportunidades y de un adecuado estilo de vida empuja a los ciudadanos de los pueblos fronterizos a tener que emigrar, lo que constituye una realidad que data de toda la vida.

La carencia de los servicios básicos, máxime el grave mal de la pobreza, obligan a que las zonas de la frontera se quedan despobladas, situación que ha sido aprovechada por miles de haitianos indocumentados.

No es un secreto que esos ilegales se han adueñado de esos lugares, no solo en Montecristi, también en Pedernales, Jimaní y Dajabón.

El problema ya comienza a alarmar y merece la mirada urgente de las autoridades con soluciones que incentiven a los ciudadanos a retornar a sus terruños.

Necesidades

A parte de fuentes de empleos, en la frontera se requieren de servicios de salud y educación, además de obras de infraestructura que mejoren la calidad de vida de sus habitantes.

Actualmente la gente vive en total pobreza y sumida en el abandono. Pese a la belleza natural, Pedernales es una de las provincias con mayor nivel de pobreza, lo que no puede ser.

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