Enfermedad renal crónica afecta al 10 % de la población mundial

La mayoría desconoce que la padece y cuando acude al nefrólogo ya está muy avanzada

La clave para un paciente con enfermedad renal, en especial cuando hay antecedentes genéticos, es una consulta temprana.
La clave para un paciente con enfermedad renal, en especial cuando hay antecedentes genéticos, es una consulta temprana.


La estructura del cuerpo humano es perfecta, ya que “cuando algo no anda bien da señales para que se tomen medidas.

Sin embargo, en la mayoría de los casos ignoramos los cambios, ya sea por falta de conocimiento o por restarles importancia”.

Por ejemplo, explica Alberto Flores, nefrólogo del Cedimat, que una persona se levante varias veces a orinar durante la noche o que al hacerlo haga con espuma es un “llamado de alerta”, pues estos son síntomas primarios de la presencia de problemas renales.

Prestar más atención

“Si prestamos más atención a nuestro cuerpo y somos acuciosos con los cambios podríamos dar atención temprana a muchas enfermedades o prevenirlas, como es el caso de la enfermedad renal crónica”, advierte Flores.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión (SLANH), la enfermedad renal crónica afecta cerca del 10 % de la población mundial.

“Es decir, que una de cada 10 personas mayores de 40 años de edad padecen de enfermedad renal. Lo peor es que la mayoría desconoce de su enfermedad y cuando acude al nefrólogo la enfermedad está muy avanzada”, comenta Flores, quien dice que una enfermedad renal crónica es una condición silenciosa y progresiva, que debilita al paciente con el pasar del tiempo.

Flores explica que la rama médica que trata esta enfermedad es la nefrología, a través de la cual se evalúan las funciones renales, tanto normales como anormales, para asegurar que los riñones “trabajen” correctamente y dar tratamiento a sus patologías.

Origen

De acuerdo a Flores, la enfermedad renal crónica tiene como causas principales dos patologías, la hipertensión y la diabetes mellitus tipo 2.

Ambas producen trastornos en la hemodinamia del riñón y pueden provocar un daño crónico de dicho órgano.

Entre estas dos enfermedades son responsables del 70 % de todos los pacientes en enfermedad terminal en la unidad de diálisis.

“Toda enfermedad del riñón que persista por más de tres meses se etiqueta como enfermedad renal crónica, la cual puede no presentar signos clínicos o puede ser un paciente con sintomatología florida”, explica el especialista, quien asegura que cuando la enfermedad está avanzada se da un síndrome de afección multisistémica.

Flores asegura que el riñón es el que aporta equilibrio al organismo, ya que es el encargado de la homeostasis de todo lo que son los fluidos orgánicos.

Indica: “Cuando ese equilibrio se pierde por cualquier razón, entonces, comienza la disfunción y cualquier órgano de la anatomía humana puede ser afectado por una enfermedad renal crónica avanzada”.

Otras patologías

Otras patologías que pueden afectar los riñones son todas las enfermedades glomerulares, primarias y secundarias; poliquistosis renal (que es una enfermedad con un alto componente hereditario, pero se manifiesta hasta después de los 30 años) y la nefropatía por drogas (en especial, por el uso indiscriminado de analgésicos).

En cuanto a hábitos nocivos como el sedentarismo, el consumo de tabaco y alcohol también pueden perjudicar los riñones.

Prevención

Además de llevar una vida sin exceso, el nefrólogo Alberto Flores recomienda acudir al médico y realizar chequeos rutinarios para poder detectar cualquier situación de salud en su etapa inicial.

“La clave para un paciente con enfermedad renal, en especial cuando hay antecedentes genéticos, es consulta temprana. El paciente que ya tiene más de 40 años debe hacerse su chequeo, si es hipertenso, diabético, si es usuario crónico de analgésicos, si tiene cualquier patología debe dar importancia a los riñones”, comenta Flores.

De padecer la enfermedad, Flores asegura que en la Unidad de Nefrología del Cedimat se cuenta con todas las alternativas para tratamiento, que van desde hemodiálisis (realizada por una máquina), diálisis peritoneal (utilizando fluidos en el abdomen a través de un catéter) y el trasplante de riñón, entre otras.

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