Miércoles, 17 de octubre, 2018 | 4:18 pm

En diplomacia la forma lo es todo



El reperpero que se ha armado por el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular de China es un claro indicativo de que como país tenemos algún valor, aunque a nosotros mismos nos cueste trabajo darnos cuenta.

En la diplomacia no hay fondo sin formas.

Valoramos las relaciones diplomáticas que mantuvimos con Taiwán, las cuales fueron armoniosas y provechosas, pero el Gobierno dominicano tomó una decisión en virtud de lo que entiende más le conviene a la República Dominicana.

Como país debemos estar agradecidos de la constante cooperación taiwanesa y mantenerle nuestro apoyo a nivel de foros y organismos internacionales.

Pero ya tomada la decisión de establecer relaciones con la República Popular China, el país tiene que comportarse con la dignidad que se espera de un Estado soberano.

La visita del Canciller a un subsecretario de Estado en Washington, una semana después de las improcedentes declaraciones del embajador interino, solo mandaba un mensaje: como no se pidió permiso se debió ir a dar explicaciones.

Las autoridades dominicanas con frecuencia dejan de lado las formas en diplomacia y eso luego arrastra consecuencias negativas en lo relativo al fondo de los temas.