Jueves, 22 de agosto, 2019 | 2:03 pm

Messi y Argentina, una verdadera tragedia griega

El delantero de Argentina Lionel Messi al final del partido que su equipo perdió 3-0 ante Croacia por el Grupo D del Mundial en Nizhny Nóvgorod, Rusia, el jueves 21 de junio de 2018. (AP Photo/Petr David Josek)
El delantero de Argentina Lionel Messi al final del partido que su equipo perdió 3-0 ante Croacia por el Grupo D del Mundial en Nizhny Nóvgorod, Rusia, el jueves 21 de junio de 2018. (AP Photo/Petr David Josek)


NIZHNY NÓVGOROD, Rusia.-Esto ya tiene contornos de tragedia griega, en la que el personaje es víctima de un destino tan fatídico como ineludible. Luego de un período rosado, la relación de Lionel Messi con la afición argentina vuelve a agriarse ante la perspectiva de no sobrevivir a la primera ronda de la Copa Mundial, y el astro debe estar preguntándose para qué volvió.

Argentina corre serio peligro de ser eliminada tempranamente después de igualar 1-1 con Islandia y perder 3-0 con Croacia. En ambos partidos Messi pasó inadvertido y empezó a perder todo el crédito que había conseguido con el exigente hincha argentino, que le reclama títulos con la casaca albiceleste.

Él mismo se los reclama. Considerado un dios en Barcelona, donde ha ganado títulos al por mayor, Messi sueña con alzar algún trofeo luciendo su selección y hace muchos sacrificios para defenderla.

Pero después de perder tres finales seguidas -las dos últimas ediciones de la Copa América y la Copa Mundial del 2014 en Brasil-, Messi dijo basta, esto no da para más.

Luego de perder por penales ante Chile en 2016, junto con otros históricos, renunció a la selección, diciendo que lo había dado todo y molesto con la ineptitud de la dirigencia argentina durante la última Copa América.

Reconsideró su posición ante el clamor popular, que finalmente le expresó el cariño que él tanto anhelaba. Y fue el artífice de la clasificación al Mundial, anotando tres goles en el partido decisivo contra Ecuador, en Quito, en la última fecha.

En Rusia, sin embargo, volvieron los viejos fantasmas y para colmo arrecian las comparaciones con Cristiano Ronaldo en las que ahora sale perdiendo.

A diferencia de Messi, Cristiano lleva anotados cuatro goles en dos fechas y tiene a Portugal con un pie en la segunda ronda. Mientras Cristiano cimienta su prestigio como hombre que marca la diferencia y se crece en las grandes ocasiones, Messi desaparece de la cancha, marra un penal y queda como el astro que no puede ponerse el equipo al hombro. Las críticas, no obstante, podrían ser injustas.

Messi no lo puede hacer todo solo”, afirmó el volante croata Luka Modric, aludiendo al hecho de que, una vez más, el astro de Rosario no tiene mucho apoyo de la mediocre selección argentina.

Lo que desconcierta es que Messi pasó casi inadvertido en los dos primeros encuentros, sobre todo contra los croatas. Modric, sin embargo, también tiene una explicación para ello.

“Nuestro objetivo era aislarlo y evitar que le llegase la pelota, y lo hicimos a la perfección”, expresó. Se trata de un libreto que cada rival de Argentina se sabe de memoria, y pareciera que no existe forma alguna de encontrar el antídoto. Anulado Messi, Argentina no fue rival para Croacia.

Y la eliminación de Argentina en la primera ronda luce cada vez más cerca. Sería un nuevo golpe para un Messi al que la selección no deja de generarle amarguras y amenaza con minimizar su legado.