Una perspectiva diplomática

Por: El Día

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17 julio, 2017 12:02 am



A nadie pudiera caber dudas de que la República Dominicana representa una de las mejores garantías en América Latina y el Caribe a la inversión extranjera.

El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) aporta datos valiosos que permiten prever un continuo crecimiento de las variables más importantes de la economía, lo que confirma la proyección del país como eje estratégico para el potencial desarrollo del Caribe.

La situación de fortalecimiento y crecimiento de la economía de la República Popular China, sin duda, crea un interesante nicho comercial para Latinoamérica y el Caribe, zona geopolítica y geográfica a la que pertenece la República Dominicana.

Esta realidad construye todo un túnel repleto de luces para conducir las economías de la región en el futuro.
El comercio entre China y América Latina ha experimentado una expansión sin precedentes durante los últimos 15 años, con unos flujos comerciales que se han multiplicado 22 veces desde el año 2000.

Esta realidad confirma que la República Popular China es y seguirá siendo un elemento de cambio real para la región.

Los vínculos entre América Latina y China evolucionan mucho más allá del comercio, lo que conlleva un desafío para que los países de Latinoamérica asuman los retos de introducir reformas que estimulen el crecimiento inclusivo y construyan una asociación de mutuo beneficio entre esas regiones.

Los exportadores de productos manufacturados, como México y Centroamérica, integrados en cadenas de valor de los Estados Unidos, están obteniendo mejores resultados que los exportadores netos de materias primas de América del Sur. Son de productos primarios y sus derivados, mientras que las compras a China son de productos industriales.

La República Popular China se ha interesado en productos de la República Dominicana y en su ubicación geográfica. Productos como la bauxita, desechos de Cobre, Mangos, Tabacos, cacao y azúcar, entre otros, son de gran interés para los chinos.

Una de las condiciones que plantea la República Popular China es la necesidad de que se inicien las relaciones diplomáticas, a los fines de que sus inversionistas puedan tener garantías del Estado dominicano, sobre la protección de sus capitales.

La República Dominicana puede aportar una mano de obra eficiente, y el avance tecnológico de los chinos puede entrenar a los jóvenes criollos, generando con esto un salto del país del Caribe hacia la nueva era del Internet de las Cosas.

La ubicación geoestratégica de la República Dominicana permite asumir el liderazgo del Gran Caribe, ya que posee materia prima suficiente, puertos ubicados hacia el sur y hacia el norte del Caribe, próximo al Canal de Panamá.

*Por Patricia Arache

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