Lunes, 22 de octubre, 2018 | 5:36 am

Síndromes culturales



Es muy posible que si ya un niño tiene un mal de ojo se le mande a preparar el ombligo o se le cuelgue con una cinta roja un azabache, como el amuleto que sirve para curar estos síndromes extraños o desórdenes mentales, los cuales pueden ser característicos en una cultura y en otra no.

Hemos querido averiguar más sobre este asunto, y al parecer la única referencia que disponemos es un flamante profesor de antropología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, que durante muchos años ensenó etnosiquiatría en el país. Su nombre es Luciano Castillo Domínguez, y es egresado de la Universidad París I, en Francia, en 1972.

Fue alumno directo de Roger Bastide, quien publicó el célebre trabajo “Sociología de las enfermedades mentales” (1967).

En pregunta al distinguido profesor, respecto a su idea de que los estudios etnopsiquiátricos nos indican que para comprender los síndromes culturales o étnicos debemos partir de los estudios etnográficos de diferentes sociedades y que cometen actos anormales mentalmente reprobados en otras sociedades, responde:

“Si nos encontramos con una pregunta similar, habría que aclarar en qué se basa un antropólogo o etnólogo para hablar de síndromes culturales o étnicos.

Los trastornos culturales se estudian allí donde hay experiencias expuestas de estos tipos de trastornos o síndromes llamados culturales o étnicos, estos síndromes culturales se comprenden primero a partir de la palabra síndrome, que presenta una situación de previa anomalía en el individuo supuestamente sano; y la palabra étnicos, equivalente a cultura.

O sea, cuando se habla de síndromes étnicos nos estamos refiriendo a síndromes culturales, porque una etnia es una cultura, no una raza como generalmente se cree hasta en ambientes científicos, por eso el estudioso de los síndromes culturales o étnicos recurre generalmente a un híbrido científico que se ha denominado etnopisiquiatría”.

Existe un sinnúmero de estos síndromes, como por ejemplo, el llamado síndrome de Amok, de Piblokto, de Latah, de Stendhal, de Jerusalén, el síndrome de la Covada, el mal de ojos y el síndrome Koro; agradezco al profesor, algunas de sus explicaciones.

“El síndrome de Amok es propio de Malacia; la persona afectada es atacada por una súbita furia de exterminio. El síndrome Pibloktoq o Piblokto (Alaska), llamado síndrome histérico del ártico, es encontrado entre los esquimales, que consiste en que la persona atacada por este síndrome en el invierno más fuerte, se desnuda completamente y corre por el desierto helado hasta que queda desvanecido.

El síndrome de Latah representa desórdenes y convulsiones que afectan en diferentes formas a personas que pierden el sentido de la realidad. O el síndrome de Stendhal, que fue descrito en Italia por un escritor francés de apellido Stendhal, donde el turista es afectado por la cantidad de obras artísticas que se encuentran al paso de cada museo de arte.

Muy común es el síndrome de Jerusalén, principalmente ocurre en turistas que van a visitar la tierra santa y reproducen actos ocurridos en tiempos pasados, los cuales están registrados en la Biblia.

En el síndrome de la Covada, el marido reproduce los mismos síntomas de la esposa cuando va a dar a luz. Finalmente está el síndrome de Koro.

En la cultura china, algunos hombres consideran que su pene es muy chiquito y que va a desaparecer. Lo mismo pasa con las mujeres y sus senos”.

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