Lunes, 22 de octubre, 2018 | 5:56 am

Las famosas visas de novios



Los ciudadanos de EE. UU. tienen la opción de solicitar una visa K-1 o visa de novio o prometido, como generalmente se le conoce, para su futuro esposo o esposa.

Esta es una visa de no-inmigrante que concede el Consulado de EE. UU. del país donde resida el novio o novia pedido y la solicitud se realiza por medio de una petición de prometido extranjero, a través del Servicio de Inmigración y Naturalización de EE. UU.

Para obtener una visa K-1 la pareja debe tener la intención de contraer matrimonio dentro de 90 días luego de que el prometido o prometida sea admitido en EE. UU. Una vez en territorio norteamericano se puede tramitar un permiso de trabajo.

Luego de casados, se solicita el ajuste de estatus de residente legal permanente para obtener la tarjeta de residencia.

Si el beneficiario tiene hijos solteros, menores de 21 años, estos pueden ser elegibles para una visa de no-inmigrante K-2, por lo cual pueden incluirse en la petición.

Los hijos deben seguir siendo solteros y menores de 21 años para ser admitidos en EE. UU. y, una vez se efectúe el matrimonio, pueden solicitar el estatus de residente legal permanente.

Para este tipo de visa el peticionario debe ser estadounidense. Además, el matrimonio debe ser válido, lo que significa que ambos tienen la intención real de establecer una vida juntos y no el único propósito de obtener un beneficio migratorio.

La pareja debe estar en plena libertad para casarse y sin impedimento de contraer matrimonio de forma legal en EE. UU. Cualquier matrimonio anterior de ambos debe estar rescindido legalmente por divorcio, fallecimiento del cónyuge anterior o anulación.

El tiempo de este proceso es muy similar al de las peticiones de residencia de cónyuges de ciudadanos estadounidenses que se realizan en territorio norteamericano.

El Servicio de Inmigración y Naturalización de EE. UU. tarda algunos seis meses en aprobar la petición y luego que el prometido o prometida pedido llega a EE. UU. debe realizar el proceso para su estatus de residente legal permanente, lo cual tarda algunos seis meses más.

¿Nuestra recomendación? Evalúe con su pareja casarse desde el principio en República Dominicana y sometan una petición de residencia. El proceso es más corto, sencillo y menos costoso.

Publicidad