Elsa Núñez: una gloria de las artes plásticas

En el lienzo ha transmitido el amor, la fortaleza y dedicación de la mujer, inspirada en su madre Guillermina Castillo de Núñez

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Santo Domingo.-La mujer ha sido una de las mayores inspiraciones de la obra de la artista plástica Elsa Núñez, la cual está marcada por la admiración que sentía por su madre, Guillermina Castillo de Núñez.

De ella recuerda su dedicación en la educación profesional y espiritual de sus 12 hijos, dejando en cada uno de ellos el legado de la autenticidad, honestidad y amor a Dios.

“Aunque me apasiona la faena del hombre y me encanta pintar pescadores, obreros y paisajes, la guía de mi madre marcó una niñez con valores que nunca no se perderá y es en el lienzo donde he querido transmitir el amor, la fortaleza y dedicación de la mujer”, confesó con ojos que brillaban de orgullo.

Formación integral

Elsa, una gloria del arte nacional, viene de una familia numerosa -4 varones y 7 hembras-, que tuvo como guía a una profesora de economía doméstica y un militar de carrera, Ramón Antonio Núñez, que tenía por costumbre alfabetizar a sus hijos antes de que entraran a la escuela.

Su formación académica se la debe al colegio María Auxiliadora, al Instituto de Señoritas Salomé Ureña y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se graduó con el título de Licenciada en Filosofía.

Asegura que la herencia de sus padres fue una formación muy sólida y comprometida con las mejores causas.

ecuerda que la sangre revolucionaria corría por sus venas, lo que la llevó a pertenecer al movimiento Fragua en sus años universitarios.

“Mis hermanos y yo éramos muy revolucionarios y mi padre decía, ‘pero bueno y porqué estas niñas se comportan así, yo militar y mis hijos metidos en asuntos revolucionarios’, pero lo que queríamos era que el país cambiara”.

Con tristeza, Elsa nos habla de la muerte de su hermano Rafael Núñez Castillo, que mataron de un bazucaso durante la intervención de 1965, al confundirlo con otro revolucionario al que se parecía mucho, “esto afectó mucho a la familia”.

Vida artística

Su pasión por la pintura empezó con apenas 5 años garabateando las paredes, por lo que su padre decidió comprarle los materiales para alejarla de los espacios del hogar.

Elsa cursó la carrera de arte en la Escuela Nacional de Bellas Artes, graduándose en el año 1962, donde recibió el premio de Mejor Obra en la exposición de fin de curso.

En 1970 partió hacia Madrid donde realizó un post-grado en la Real Academia de San Fernando de Madrid y un curso libre en el Círculo de Bellas Artes, también en Madrid.

En sus inicios trabajaba con óleo, pero debido a una alergia la acrílica es la técnica que la identifica, aunque a veces usa pan de oro y ha introducido el collage en algunas de sus obras.

El arte de Elsa ha tenido varias vertientes, iniciándose con una pintura monocromática; después de su viaje a España se aleja de la oscuridad e incluye la luz, pasando luego a ser más figurativa y abstracta.

En la actualidad, esta destacada pintora de la plástica nacional combina la abstracción con lo figurativo, poniendo especial énfasis en imágenes de corte expresionista.

Ha sido reconocida muchas veces, recibiendo el premio a la Excelencia Profesional, otorgado por el Gobierno de la República y recientemente la Cámara de Diputados le confirió el título de “Gloria de la Pintura Nacional

Su gran amor

El amor llegó a su vida al conocer a quien fuera su esposo, Ángel Haché. Sobre él las palabras le sobran y su partida ha dejado un gran dolor.

Con su individual “Los latidos de Ángel”, 20 obras en grandes y medianos formatos exhibidas en el Centro Cultural Mirador Santo Domingo, Elsa muestra la mezcla del dolor y el amor, luego de la muerte de su compañero de vida, y la dedica a la preocupación por la destrucción de nuestros recursos naturales.

Esta selección muestra su angustia, estrés, dolor y tormento por el destino del planeta Tierra.

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