Lunes, 24 de septiembre, 2018 | 11:21 am

Elecciones y déficits fiscales



Con el pasar de los años, un segmento cada vez más grande de la población va entendiendo las consecuencias funestas de continuos déficits fiscales.

Como sucede con el presupuesto familiar o el de la empresa, gastar constantemente más de lo que se ingresa, usualmente se concluye en quiebra; esto es, adeudando más de lo que es posible pagar y por ello se suspenden todas las actividades.

La economía dominicana, que ha venido exhibiendo cifras de crecimiento impresionantes, fue advertida hace años, con la promulgación de la Ley 1-12, referente a la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030, del peligro de déficits fiscales sostenidos, financiados por un saldo cada vez más creciente de la deuda pública.

El gran fallo subsecuente a la promulgación de dicha ley ha sido la falta de voluntad de gastar el capital político necesario para lograr la exitosa promulgación de los pactos establecidos en la misma. Algo parecido a lo que sucede con el proyecto de ley de partidos políticos.

En países cercanos como Costa Rica, actualmente preparándose para una segunda vuelta electoral el primero de abril, el tema central del debate entre los dos candidatos finalistas es el crecimiento desenfrenado del déficit fiscal y el subsecuente endeudamiento público.

La deuda consolidada del sector público de Costa Rica alcanza el 50 % del PIB, muy parecido al de República Dominicana.

En nuestro caso, el candidato con las luces y audacia de presentar una estrategia coherente para enfrentar y detener el déficit público, habrá escalado importantes peldaños en el favor ciudadano con miras a su elección. Ya no bastan las palabras bonitas o frases contagiosas. En el año 2020 ya lo verán!

Frederich E Berges

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