Martes, 13 de noviembre, 2018 | 11:16 am

El discurso del miedo



Apropósito de las amenazas incumplidas de rompimiento con el gobierno, de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), a propósito del Reglamento de Aplicación de la Ley 169/14, que establece un régimen especial para personas nacidas en el territorio nacional inscritas irregularmente en el Registro Civil dominicano y sobre naturalización, me permito hacer una reflexión.

Si para los dictadores y ultraconservadores el discurso del terror y el miedo y el calificativo de traidores de todos los que luchan por alcanzar mayores niveles de libertad y de derechos les ha permitido mantenerse en el poder y con niveles de influencia en una sociedad determinada, debemos ponderar como positivo que el presidente de la República, Danilo Medina, promulgara el pasado miércoles el Decreto que puso en vigencia el referido Reglamento.

No valió la intimidación y se antepuso la visión y determinación del estadista, quien con ello demuestra la autoridad que le ha sido delegada por el pueblo.

Los que actúan en base a ultimátum, sobre todo para violar, limitar o reducir derechos, olvidan que vivimos en un nuevo modelo de sociedad: el Estado democrático y constitucional de derechos, marcado por principios y valores contenidos en nuestra Carta Sustantiva y en los Instrumentos Internacionales debidamente acogidos por los órganos del Estado.

Las conminaciones y amagos de la FNP y de otros sectores de ultra derecha me recuerdan las amenazas yihadistas que encuentran su principal arma en el discurso del miedo, como quedó evidenciado tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en New York, 11 de marzo de 2004 en Madrid y 7 de julio de 2005 en Londres, en los que miles de personas perdieron la vida y Occidente, su confianza.

Javier Gómez Bermúdez en su laureada obra “No destruirán nuestra libertad”, tomando a su país natal como referencia nos alienta, a aquellos que creemos en los derechos y las libertades, a no desalentarnos, cuando sostiene que España se ha convertido en modelo de lucha contra el terrorismo islamista sin recortar los derechos ni las libertades.

Más cuando se tiene como aliado al máximo líder del país. Sigamos la lucha por los derechos. Todavía faltan muchas batallas.

Carlos Salcedo

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