Domingo, 23 de septiembre, 2018 | 7:26 pm

De regreso después de la “euforia mediática” y (3)



Además de las acostumbradas buenas actuaciones de las pesas y los deportes de combate es resaltable el triplete de Víctor Estrella y las preseas doradas de los gimnastas Audrys Nin Reyes y Yamilet Peña en un deporte propio de países desarrollados.

El velocista mundialista Luguelín Santos sencillamente fue a buscar la medalla que le pertenece en la zona, aunque el atletismo quedó a deber.

De los cuatro deportes de conjunto que ganaron oro en el 2014, solo el voleibol femenino revalidó su título, quinto en línea.

El voleibol masculino bajó al sexto lugar, el softbol femenino se fue al cuarto, lo mismo que el baloncesto masculino.

El balonmano femenino recobró el oro y el béisbol, antiguo deporte rey, retrocedió de la medalla de bronce a un ridículo octavo y último lugar (2-5).

El valor social del deporte también juega un papel emocional en la población, que al final es la que aporta los recursos, cuando los deportes más populares generan resultados favorables (pelota, basket, voleibol, softbol, boxeo, atletismo, fútbol).

En ese aspecto genera “envidia de la buena” que Puerto Rico (20 medallas de oro), con una ciudad abatida física y emocionalmente, consiguió el oro en disciplinas emblemáticas como baloncesto masculino, béisbol, voleibol masculino y softbol femenino. Además del triplete de la tenista olímpica Mónica Puig, entre otras.

Además del gran trabajo realizado por los equipos de prensa del Ministerio de Deportes y el COD en la divulgación de las jornadas atléticas de los muchachos dominicanos, se puso de manfiesto el poder de penetración de las redes sociales que permite que cada atleta o dirigente de manera individual sea capaz de colocar su figura en el mundo entero casi al instante y ello se volcó a los medios locales.

La actuación de Dominicana fue estable, acorde a las prioridades del país, se preservó un amenazado quinto lugar (Guatemala 21 oro), pero no para hacer creer que ha sido la mejor actuación de la historia.

De todas maneras, al país no le caería mal una “rendición de cuentas” …pasada la “euforia mediática”.

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