Domingo, 9 de diciembre, 2018 | 11:58 pm

Novedades en la relación de género



En nuestro país y a nivel mundial existe una gran brecha de diferencia y desigualdad entre las personas que forman el género masculino y el femenino.

Tal diferencia no es cosa de percepción, constituye una realidad que supone relaciones de poder, donde lo masculino “manda”, imponiéndose muchas veces mediante acciones brutales.

Dentro de estas se encuentran numerosos actos de violación y abuso sexual. Al hablar aquí de abuso sexual no debemos pensar solo en actos sexuales donde hay penetración corporal, sino donde hay exposición exhibicionista del órgano sexual, besos “a la mala”, tocamientos sin autorización, miradas marcadamente sugerentes, etc.

Miles y miles de niñas, adolescentes y mujeres han sido víctimas de variados actos sin su consentimiento. Comunicarlo no es fácil.

Rosaura Gutiérrez, una mujer dominicana, autora del libro “Yo también fui violada”, refiere al respecto: “No es fácil para nadie revivir experiencias dolorosas, experiencias que muchas veces, al sacarlas fuera, en el fondo se temiera de nuevo una confrontación con el mismo hecho”. Pero hoy muchas de ellas comienzan a romper con su silencio.

Fuera del país se han producido ya varias consecuencias. Dos de las más recientes son los casos del actor y humorista afroamericano Bill Cosby, quien ha sido condenado porque, según se dijo, dopó a una mujer y luego abusó sexualmente de ella.

El otro caso es el del Premio Pulitzer 2008, el destacado escritor de origen dominicano Junot Díaz, quien ha informado que renuncia a la candidatura de la presidencia del Premio Pulitzer luego de haber sido acusado por la norteamericana Zinzi Clemmons, a través de las redes, de queen años pasados la arrinconó y besó a la fuerza.

Aunque con naturaleza un tanto distinta encontramos también el caso del presidente estadounidense Donald Trump, acusado por una actriz porno de haber tenido relaciones sexuales con ella y de pedirle mantenerlo en secreto a cambio de dinero.

En nuestro país comienzan a sonar los tambores. Lo más reciente: la solicitud de prisión preventiva al exfiscal de Samaná Roberto Justo Bobadilla, acusado de acoso y agresión sexual.

La avalancha de acusaciones y de críticas a actos por componentes del género masculino en torno al acoso y a las acciones sin consentimiento por parte de la mujer, son llamativas novedades que parecen avalar el planteo de que asistimos a importantes manifestaciones de un nuevo movimiento cultural. Uno que le demanda al hombre educarse para no actuar en relación a la mujer sin su consentimiento.

Es de esperar que este movimiento que enfatiza el respeto y la educación sea completado con los aspectos de empleo y salario. Así se comenzarán a abrir las puertas para la concreción de una sociedad superior, más digna y justa, una sociedad en que nos coloquemos en pie de igualdad hombres y mujeres.

Publicidad