Lunes, 19 de noviembre, 2018 | 8:34 pm

Los cincuenta años de la Línea Roja



El 28 de julio próximo se cumplirán cincuenta años de la fundación de la Línea Roja del Movimiento Revolucionario Catorce de Junio y un grupo de sus fundadores ha organizado un encuentro conmemorativo de ese hecho. Será en el Centro Cultural Mauricio Báez, de Villa Juana, a partir de las nueve de la mañana.

Es una iniciativa saludable. Por la renovación de muchos sentimientos de militancia, amistad y solidaridad política y humana, y por que hace pensar en la necesidad de que la importante experiencia que aporta la Línea Roja al patrimonio histórico de la izquierda se recoja y se ponga a disposición de las nuevas generaciones de militantes.

Esa agrupación surgió por iniciativa de un grupo de cuadros medios de la organización madre, el glorioso Movimiento Revolucionario Catorce de Junio -1J4-, que para 1968 estaba en irremediable proceso de disgregación.

Ese grupo de cuadros, casi anónimos, tuvo el valor de constituirse en organización política activa. Influida enormemente por las posiciones del Partido Comunista de China, que entonces encabezaba uno de los campos en que se había dividido el Movimiento Comunista Internacional. Afectada de dogmatismo, vanguardismo y un acentuado sectarismo, que eran vicios muy de la época, no obstante, la Línea Roja tuvo en su haber valores que le permitieron alcanzar al paso del tiempo un considerable crecimiento.

Mantuvo un vínculo histórico y sentimental con la herencia catorcista y evitó que parte del viejo 1J4 se dispersara aun más y cayera en la pasividad.

Puso énfasis en la vida sencilla y la vinculación con las masas, cultivó un elevado espíritu de cuerpo y supo mantener la disciplina interna. Como militante emepedeísta, mis divergencias con la Línea Roja fueron francas y sin mediatintas. Pero siempre reconocí lo que, a mi concepto, debía reconocérsele.

Además, sus dirigentes fueron por años mis compañeros de militancia en el 1J4 y la amistad personal siempre se mantuvo.

Al cabo del tiempo, la Línea Roja aumentó su influencia política y su base social. Qué curso le dieron sus integrantes a esa agrupación, ya es cosa de ellos mismos y tampoco es tema de tratarse ahora que estamos celebrando.

Comparto con honradez la conmemoración.

Digo presente en estas líneas y ojalá se tome la saludable iniciativa de recoger para la historia, con el debido equilibrio y el correspondiente rigor científico, la importante experiencia que esa agrupación aporta.

Publicidad