El deporte en los barrios



Ayer se celebró el Día Nacional de los Clubes Deportivos y Culturales en honor de los cinco mártires del club Héctor J. Díaz liquidados en 1971.

A propósito, conozco el ensanche Ozama desde chiquitico, un sector modelo que promovió el tirano Trujillo para que fuera habitado por guardias, principalmente, y que llegó al colmo de llevar el nombre de “Ensanche Benefactor”. ¡Bárbaro!

Durante el fin de semana confirmé algunas “linduras” que imperan, iniciando por el irrespeto a los espacios públicos y los molestos ruidos, sin importar la hora. Los tiempos deben ser cambiantes, pero para bien.

Los drinks, los colmadones, los dealers, las discotecas, las bancas, los autoadornos, los car wash, los nails, han sustituido a los colegios, institutos formativos, clubes, plays, las canchas, entre otros.

En el Ozama, cuna de grandes atletas y notables ciudadanos, prevalece el club (antiguo Merlin) operando con precariedades y aunque mantiene sus canchas abiertas se necesita algo más.

El gobierno central como el municipal deben dar auxilio técnico y económico para poder competir con la deslealtad de la delincuencia y la corrupción.

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