¿Volverá el tango?
Néstor Carlos Kirchner fue presidente de la Argentina en el periodo 2003 2007, representando a su Partido Justicialista, continuador del Partido Peronista. Mediante un accidentado proceso electoral en el cual gracias a la renuncia de Carlos Menem antes de la segunda vuelta, ascendió al poder con apenas un 22% de los votos.
Tras una cuestionada Presidencia, y gracias al fraccionamiento político en Argentina, en 2007 es sucedido por su esposa, la hasta entonces senadora Cristina Fernández de Kirchner. El gobierno de la esposa ha seguida una línea parecida a la de su esposo, de confrontaciones, tipificado por el escándalo reciente de remoción del Gobernador del Banco Central.
Mientras su esposa gobierna, Néstor Kirchner se vuelca abiertamente a la política, obteniendo de nuevo la presidencia de su partido, siendo electo en 2009 diputado por la provincia de Buenos Aires, a pesar de ser oriundo y tener su base política en otra provincia, la de Santa Cruz.
Pero algo extraño ha sucedido. Siendo diputado, acaba de ser elegido Secretario General de la Unasur, la Unión de Naciones Suramericanas, entidad regional que aglutina a los doce países de Sudamérica con un propósito de integración económica, y social. Pero a pesar de desempeñar un cargo remunerativo en un órgano regional, continúa como diputado nacional. A todo ello, otros diputados seguidores de Kirchner ya van anunciando que el ex presidente habrá de terciar en las primarias de su partido, con la intención de obtener la nominación presidencial, y eventualmente llegar a suceder a su esposa, que a su vez le sucedió a el. Una dinastía matrimonial.
Ya en el umbral de una segunda vuelta electoral en Colombia a consecuencia de la candidatura que bautizamos como la de los tres tenores verdes, que será seguida por las elecciones de Brasil, también entre tres tenores, Rousseff, Serra y Silva, tenemos desde ya lo que será un capítulo más en la peculiar historia política de Suramérica.