Sin derecho a ser minusválido

http://eldia.com.do/image/article/144/460×390/0/73A98B35-4F8F-4F0D-8D54-35EC69E6305C.jpeg

Al parecer este país no se ha ajustado a los requerimientos internacionales para personas minusválidas. Si te das un paseo por las principales avenidas de la ciudad, algunos centros comerciales, edificios de oficinas, escuelas, colegios, restaurantes, etc. te percatarás que si tu condición física no te permitiera andar en tus propios pies, no pudieras conocer libremente estos lugares, porque las aceras ni las calles están diseñadas para los minusválidos.

La Cámara de Diputados en el año 2012 aprobó el Proyecto de Ley Orgánica sobre la Igualdad de Derechos de las Personas con Discapacidad, la cual contempla la protección de los discapacitados como un derecho fundamental que debe ser garantizado por el Estado.

La nueva ley se refiere a la responsabilidad del Estado de garantizar los derechos fundamentales de las personas en condiciones de igualdad real y efectiva, enmarcado en un Estado social y democrático de derecho. Sin embargo la realidad es otra. Para este grupo de la sociedad las condiciones para transitar en las calles son muy limitadas porque no están diseñadas para ellos, y mucho menos para que puedan utilizar los transportes públicos, porque ni las guaguas, ni los carros públicos poseen las condiciones necesarias para que ellos puedan gozar de esa “igualdad en dignidad y derechos” que promueve dicha ley, ni hay servicios privados que contemplen el traslados para las diferentes necesidades que tienen este tipo de personas.

Estas personas tienen los mismos derechos que todos los ciudadanos, por ende deben gozar de las mismas oportunidades, más allá de un parqueo exclusivo para ellos… que no necesariamente son ellos que lo ocupan.

Sí es cierto que se han implementado iniciativas para ofrecerles mayores oportunidades como la creación del Fondo Especial para la Discapacidad (FONADIS), que se encarga de darle facilidades de créditos, otorgar becas de estudio, dispositivos de apoyo, suministrar equipos tecnológicos, entre otros aspectos que potencien la productividad de las personas. Sin embargo no todos conocen estas iniciativas, por ende no hacen uso de ellas y muchas se pierden.

Los minusválidos no quieren privilegios, quieren oportunidades. Ya es hora de empezar a aplicar las leyes, y romper con el mito de que la Constitución es solo un pedazo de papel.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.