Si no leo, me aBURRO
Quisqueya aprende contigo es el nombre del plan nacional de alfabetización que el gobierno del Presidente Danilo Medina inició el 7 de enero del presente año.
Para llevar a cabo esta iniciativa estiman gastar 1, 900 millones de pesos para el plan completo. El objetivo principal es enseñar a leer y escribir a 727 mil dominicanos en dos años, con la esperanza de que el 8 de septiembre del año 2014 la UNESCO apruebe la declaración de ser un país libre de analfabetismo.
Hasta ahí vamos bien, pero cuando leemos cosas como esta: Guatemala, Honduras, El Salvador y República Dominicana son los países que lideran los índices de analfabetismo en América Latina, pese a que en la región se avanza en ese sentido (Informe de la UNESCO 2012), nos damos cuenta de que es muy ambicioso declararnos libre de analfabetismo para el 2014.
Países de América Latina, como Costa Rica y Chile, han implementado el plan de alfabetización obteniendo los mejores resultados. Ecuador, en el año 2012, se declaró como país libre de iletrados, sumando a seis las naciones consideradas alfabetizadas en AL por la UNESCO. A todos estos países citados les tomó un mínimo de dos años llevar a cabo el plan. Los que obtuvieron el resultado esperado en el menor tiempo, fue por la concentración de esfuerzos y recursos. El hecho de que sea muy ambicioso para nuestro gobierno lograr la meta, no quiere decir que sea imposible.
Iletrados en pleno siglo XXI. Es una realidad que año tras año el interés por la lectura es menor. Existe mucha gente aburreada que no le gusta leer, ni el periódico. Esto es un factor preocupante para nuestras actuales y futuras generaciones que se enfrentan al desafío de la globalización.
Consecuencias. Gracias a este plan que empezó a implementar el gobierno a principios de año, disminuiremos la tasa de analfabetos. El que esto ocurra nos ayudará en el Índice de Desarrollo Humano (IDH), específicamente a disminuir los niveles de desigualdad y exclusión social.
La educación debe ser la columna vertebral del desarrollo. Sin educación, no hay calidad de vida; sin calidad de vida no hay desarrollo humano; y sin desarrollo humano estamos perdidos.