¡Qué lástima siento por mi país!

http://eldia.com.do/image/article/143/460×390/0/DDA0C64C-2171-4089-96A2-EE835A45C8C9.jpeg

"Un racista, un apologista del genocidio, un ladrón de elecciones, y un asesino de la gente que escribía mejor que él” (Junot Díaz, premio Pulitzer, refiriéndose a Joaquín Balaguer en su obra La maravillosa vida breve de Oscar Wao)[]

Es muy frecuente escuchar la pregunta: ¿y hasta dónde es que vamos a llegar? la realidad es que no se trata de a dónde sino cuándo saldremos de lo bajo que hemos llegado.

Sólo en una sociedad degradada, una encuesta que verse sobre la admiración que se siente sobre determinados políticos, puede arrojar que el más admirado líder político dominicano sea Joaquín Balaguer.

¿Cuál es el atributo de aquel presidente títere de la era de Trujillo que lo catapulta por encima de nombres como Juan Bosch, Antonio Guzmán o José Francisco Peña Gómez?

¿Qué admiración se puede sentir por aquel que luego fue impuesto por una nación extranjera como presidente de la república?

¿Cómo rendir pleitesía a un político de quien sus propios adláteres confiesan públicamente que éste “ganaba” elecciones? ¿Acaso existe algún crimen mayor en la democracia que no respetar la voluntad de la mayoría?

¿Qué logros se pueden exhibir en materia de libertades y derechos humanos en los mandatos del Dr. Balaguer, si precisamente éste se encargó de pulverizar toda una generación pensante, las incipientes mentes de su época?

¿Existe alguna duda de que en los mandatos del líder reformista se sentaron las bases del escalamiento social por medio de la corrupción gubernamental?

¿Tiene alguien algún argumento que permita desmentir que la era de jefes militares y policiales ricos, gracias a la complicidad con el crimen, fue desarrollada bajo la mirada cómplice e indiferente de Joaquín Balaguer?

¿Puede sentirse admiración por un sujeto que además de sus desmanes en la política, fue tan aborrecible que no fue capaz de reconocer ni siquiera a sus propios hijos? ¿Hay algo más abominable que eso?

Sólo se me ocurre que la magnitud del robo de los últimos años ha obnubilado las mentes de la sociedad dominicana. Es tanto lo que Leonel Fernández y su grupo han desfalcado, que ahora resulta que una figura vil, es paradigma.

Pero claro, nada ha de sorprender a esta altura, ni siquiera, que en la misma semana que se publica la encuesta cuyos resultados favorecen a Joaquín Balaguer, se lleven al Panteón Nacional los restos de Francisco Alberto Caamaño Deñó, por él ejecutado.

¡Qué lástima siento por mi país!

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.