Menos Estado, más servicios

¿Qué estamos haciendo con la democracia?
Claudio Caamaño Vélez

Resulta sorprendente que todavía haya quienes propongan crear más provincias, cuando tenemos una maquinaria estatal que consume recursos que deberían destinarse a garantizar mejores servicios e inversiones que eleven la calidad de vida de la población.

No es creando más puestos públicos como vamos a resolver nuestros problemas. ¡Basta ya de ver al Estado como un botín!

República Dominicana destina alrededor del 87 % de su presupuesto al gasto corriente; es decir, de cada 100 pesos que gasta el Estado, 87 se destinan a su funcionamiento y obligaciones habituales.

¿Saben lo que implica crear una nueva provincia? Otro senador, una gobernación, nuevas estructuras judiciales, más directores provinciales y una larga lista de cargos. Para sus promotores representa más puestos que repartir; para la población, menos recursos para servicios y obras.

Tal vez deberíamos considerar eliminar el Senado y reducir la Cámara de Diputados a no más de 80 miembros. Estoy convencido de que el Congreso podría funcionar mejor.

También podríamos establecer unas diez regiones administrativas, con autoridades electas y atribuciones ejecutivas, capaces de gestionar servicios públicos de manera descentralizada. Los ministerios quedarían como órganos reguladores y de dirección estratégica.

La tecnología permitiría simplificar procesos, reducir burocracia y construir un Estado más ágil y menos costoso. Aplicando criterios de eficiencia y eficacia, podríamos reducir considerablemente la nómina pública.

Debemos preguntarnos: ¿queremos un Estado que sirva a la gente o uno que viva de ella? El verdadero progreso no se mide por la cantidad de funcionarios, sino por la calidad de los servicios que recibe la población.