La solidaridad venezolana
La muerte de Chávez ha levantado sospechas de que PetroCaribe sería reducida en sus beneficios para los países del área. La cumbre celebrada el pasado fin de semana aleja esos temores en gran medida.
Es indudable que la economía venezolana tiene graves problemas, pero no aparenta que se resolverán modificando el acuerdo de suministro petrolero a sus vecinos en condiciones preferenciales.
Antes que Chávez, Carlos Andrés Pérez colaboró con petroleo venezolano al logro de la paz en Centroamérica, eso confirma que hay una clara conciencia de las clases dirigentes venezolanas de su rol geopolítico. Pero el acuerdo de PetroCaribe representa una contribución de inmenso valor a la estabilidad macroeconómica de los países centroamericanos y caribeños en momentos que los costos del petroleo afectan significativamente nuestras balanzas de pagos.
¡Nuestra gratitud por la solidaridad de Venezuela!
Pero nuestros gobiernos tienen una gran responsabilidad frente a ese hecho solidario y es la correcta inversión de sus beneficios para que sea productiva y las generaciones venideras tengan los recursos adecuados para cubrir esa deuda cuando llegue el momento de pagarla.
Un buen gobierno tiene como principal responsabilidad garantizar el bienestar de los hombres y mujeres vivos, actuales, pero no puede comprometer en dicha acción la posibilidad del bienestar de los hombres y mujeres que vivirán en 50 años y más allá.