La muerte del coronel
El asesinato del coronel Julián Suárez Cordero en un confuso incidente en la UASD el pasado 23 de abril es un caso que tiene cocorícamo.
Aún hay preguntas sin respuestas:
¿Por qué el jefe de la Policía y el rector se empeñaron en señalar culpables cuando todavía no había levantado bien el cadáver?
¿Porque uno o más dirigentes del Felabel sean sospechosos, se justifica satanizar a toda la organización?
¿Son los apresados los asesinos?
¿Era un fusil o un revólver 38?
¿Por qué llevaron al coronel herido al Centro Médico UCE (que está en la Máximo Gómez) y no al hospital de la PN, al lado de la UASD?
Sería una pena que este crimen quede impune.