Domingo, 25 de agosto, 2019 | 7:34 am

La amenaza de un narco



Los narcotraficantes suelen ser bastantes predecibles en cuanto a querer intimidar a quien no pueden corromper. Usan cualquier vía para impartir terror a quienes obstruyen sus negocios ilícitos.

Pero también ha sido una constante el que una sociedad empoderada les planta una pared contra sus planes malsanos.

En EL DÍA siempre hemos sabido a qué nos enfrentamos al airear lo relativo al crimen organizado, sus protagonistas, sus actividades ilegales, el daño que provocan a los ciudadanos y sus complicidades.

Afortunadamente, en esa labor EL DÍA no está solo. Muchos actores sociales comparten la necesidad de ponerle una pared al avance del crimen organizado, en especial el narcotráfico.

El Ministerio Público, la Dirección Nacional de Control de Drogas, la Sociedad Interamericana de Prensa, el Colegio Dominicano de Periodistas, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, medios periodísticos hermanos y una gran cantidad de colegas y amigos del periodismo han manifestado su solidaridad con la periodista Teresa Casado, de EL DÍA, por las amenazas directas recibidas por parte de un narcotraficante, condenado por un primer caso y procesado por un segundo.

Confiado en su capacidad de intimidar y hasta llegar a hacer daño físico, el narcotraficante Sidney Matías Pérez ha salido muy bien librado de los casos en que se ha visto envuelto y quizás eso le ha hecho creer que puede dar un paso más adelante en su confesa actividad criminal.

Como bien decía el fraterno “Listín Diario” en su editorial del viernes, no queremos más mártires del periodismo y tampoco podemos permitirnos que se reedite lo que está pasando en México, donde cada año el narcotráfico asesina a decenas de periodistas.

Que sepa Sidney Matías Pérez que hemos tomado muy en serio sus amenazas contra la periodista Teresa Casado.
También sepa que no logrará que sus actividades criminales pasen por debajo de la mesa, como tal vez era su intención tras lograr de manera extraña su liberación, pese a ser acusado de dirigir el grupo que movilizaba decenas de kilos de cocaína decomisada hace pocos meses.

Matías Pérez ha demostrado ser un criminal reincidente y peligroso que se pasea en libertad por las calles del país.