Hablemos sobre la salud sexual y reproductiva
La salud sexual es el estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado con la sexualidad. Ausencia de enfermedad que afecten el desempeño de la función sexual o disfunción. Capacidad de tener relaciones sexuales placenteras, seguras, no coercitivas y libres de violencia.
Para lograrla se necesita que hagamos un enfoque positivo y respetuoso de la sexualidad y de las relaciones sexuales y respetemos y protejamos los derechos sexuales de las personas.
El amor, el afecto y la intimidad sexual juegan un importante papel en las relaciones saludables. Algunos trastornos, enfermedades, infecciones y situaciones del ser humano, afectan la capacidad de mantener esta salud sexual, ya sea por incapacidad para mantener un encuentro sexual adecuado o para disfrutarlo. Así encontramos que las disfunciones sexuales, las infecciones de transmisión sexual, las inquietudes sobre la infertilidad, el temor a un embarazo, enfermedades crónicas o terminales podrían afectar la salud sexual.
La salud reproductiva se enfoca en la reproducción y procreación. Para conservarla debemos hacer respetar nuestros derechos reproductivos, que procuran proteger la libertad y autonomía de las personas, de autodeterminar su vida reproductiva y decidir con responsabilidad si tener hijos o no, en qué momento, con quién y cuántos. Estos derechos son inalienables y no están sujetos a discriminación por género, edad o raza.
Para mantener su salud sexual en óptimas condiciones, mantenga su salud física y emocional, infórmese sobre las infecciones de trasmisión sexual y evítelas, identifique si es infeliz o tiene algún trastorno sexual y búsquele solución.
Hasta la próxima.