Santo Domingo.- El arroz ha pasado de ser un asunto de protección de la producción agropecuaria dominicana a convertirse en uno de los principales puntos de fricción en las relaciones comerciales entre República Dominicana y Estados Unidos, en momentos en que ambos países negocian un nuevo entendimiento sobre su intercambio comercial.
Washington acaba de colocar públicamente el tema sobre la mesa aprovechando la reciente reunión sostenida por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) con el Ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, Víctor Bisonó.
La USTR informó que durante la reunión destacó la importancia de eliminar las restricciones establecidas mediante el Decreto 693-24 para garantizar el acceso del arroz estadounidense al mercado dominicano conforme a los compromisos asumidos en el DR-CAFTA.

El planteamiento fue realizado durante las conversaciones sostenidas entre el representante comercial adjunto estadounidense Jeffrey Goettman y autoridades de ambos países, entre ellas el canciller dominicano Víctor Bisonó.
La USTR vinculó el tema con las negociaciones de un Acuerdo de Comercio Recíproco entre República Dominicana y Estados Unidos, al expresar su interés en que esas conversaciones concluyan oportunamente.
Eso coloca al cereal de mayor consumo entre los dominicanos en medio de una negociación comercial mucho más amplia.
Estados Unidos lleva tiempo reclamando
En su informe de 2026 sobre barreras al comercio exterior, la USTR volvió a señalar las políticas dominicanas relacionadas con el arroz entre las dificultades que enfrentan los exportadores estadounidenses para acceder al mercado.
La Federación de Arroz de Estados Unidos ha mantenido igualmente una activa campaña ante las autoridades comerciales estadounidenses contra las medidas adoptadas por República Dominicana, que mantiene un arancel del 99 por ciento a las importaciones de arroz como forma de proteger a los productores nacionales.
La organización sostiene que las restricciones dominicanas constituyen un incumplimiento de las obligaciones asumidas bajo el DR-CAFTA y ha pedido a Washington utilizar sus instrumentos de política comercial para conseguir mayor acceso a mercados como el dominicano.
La presión ha ido escalando hasta llegar directamente a las conversaciones entre ambos gobiernos.
Ante el vencimiento de la protección prevista en el acuerdo y la preocupación de los productores dominicanos por una eventual entrada masiva de arroz importado, el presidente Luis Abinader promulgó en diciembre de 2024 el Decreto 693-24.
La disposición estableció un esquema especial de protección.
Para las distintas categorías de arroz se fijó un arancel de 20 % dentro del contingente establecido por República Dominicana ante la Organización Mundial del Comercio y de hasta 99 % cuando las importaciones superaran esa cantidad.
El decreto concedió, sin embargo, un tratamiento particular a Estados Unidos.
Estableció una cuota de 23,300 toneladas métricas de arroz estadounidense que podían ingresar con arancel cero.
Una vez agotada esa cantidad, las importaciones procedentes de Estados Unidos quedarían sometidas al arancel de Nación Más Favorecida de 99 %.
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