Dictan un año de prisión a cinco cabecillas de red que extorsionaba a residentes en EE. UU. usando nombres de cárteles
- La red desmantelada en la Operación XL526 se hacía pasar por el "Cártel de Sinaloa" y lavaba el dinero de sus extorsiones utilizando criptomonedas.
Santo Domingo.- La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago, impuso un año de prisión preventiva como medida de coerción contra los cabecillas de una estructura criminal dedicada a extorsionar, chantajear y estafar a residentes en Estados Unidos, desmantelada durante la Operación XL526.
El proceso fue declarado de tramitación compleja. La medida privativa de libertad se dictó contra los imputados Carlos José Parra Lantigua, Eliardo Peña Almonte, Renso Darío González Almonte, Walinton Ariel Sosa Almonte y Moisés David Pichardo Aracena, señalados como los cabecillas del grupo criminal.
En tanto que, a los imputados Pedro Antonio Pichardo, Yusmery Altagracia Cabrera, Danny Rafael Lantigua, Joselín Pichardo Cabrera y Julio Antonio Peralta del Rosario —quienes también formaban parte de la red desmantelada el pasado 2 de junio— se les impuso el pago de una garantía económica de 800 mil pesos, presentación periódica e impedimento de salida del país.
El equipo que representó al Ministerio Público estuvo liderado por la procuradora general de corte Quirsa Abreu, titular de la Fiscalía de Santiago, acompañada por Joanna García, Elvin Ventura y Lía Collado, encargados de Casos Complejos y de Delitos Cibernéticos en esa jurisdicción.
El tribunal acogió la solicitud de declarar el caso complejo debido a la pluralidad de imputados y víctimas, y por tratarse de una red de crimen organizado vinculada al lavado de activos, lo que requiere tiempo suficiente para profundizar la investigación, conforme al Código Procesal Penal.
La Operación XL526 fue encabezada por un grupo de 35 fiscales, quienes practicaron 28 allanamientos en Santiago y Puerto Plata. Las acciones contaron con la colaboración de diversas divisiones de la Policía Nacional (como el Deidet y la FTCO) y de HSI Santo Domingo.
Persecución contra el grupo criminal
Los miembros de esta red se dedicaban, de manera sistemática, a cometer estafas, chantajes y a la obtención ilícita de fondos desde la República Dominicana. Hasta el momento, las autoridades han identificado a por lo menos 18 víctimas.
Mediante sus acciones fraudulentas, la organización recababa fondos para luego transferir, ocultar y blanquear los capitales, dándoles apariencia de legalidad para evadir a las autoridades.
Distintas pruebas testimoniales, periciales y documentales vinculan a los imputados con delitos de alta tecnología, asociación de malhechores, estafa, extorsión, enriquecimiento ilícito, distribución de sustancias controladas y uso de armas de fuego.
La organización, de carácter internacional, tenía su base operativa en el municipio de Jacagua, provincia de Santiago. Sus integrantes se apoyaban en su dominio del idioma inglés y en herramientas tecnológicas para ejecutar los delitos.
Su modus operandi consistía en captar víctimas a través de anuncios publicitarios para luego someterlas a extorsiones, siguiendo un guion previamente estructurado por los cabecillas.
Utilizando medios tecnológicos, los imputados se hacían pasar por miembros de organizaciones criminales peligrosas, como el "Cártel de Sinaloa", para asustar e intimidar a las víctimas, a quienes les enviaban imágenes de crímenes horrendos como amenaza para forzar la entrega del dinero.
Los fondos obtenidos eran canalizados mediante diversos mecanismos de movilización financiera, incluyendo el uso de criptomonedas (como el Bitcoin), transferencias electrónicas, transferencias espejo y depósitos a través de empresas remesadoras.