Santo Domingo. La decisión del Gobierno dominicano de solicitar el retiro de nueve miembros de la misión diplomática de Cuba obedeció a que presuntamente varios de esos funcionarios realizaban labores de inteligencia en territorio nacional aprovechando sus acreditaciones diplomáticas, revelaron a EL DÍA altas fuentes con conocimiento directo del caso.
Las fuentes explicaron que las autoridades dominicanas determinaron que algunos de los diplomáticos desarrollaban actividades vinculadas a los servicios de inteligencia y seguridad del Estado cubano, incompatibles con las funciones propias de una misión diplomática, lo que llevó al Gobierno a solicitar formalmente su retiro del país.
Los informantes precisaron que, contrario a lo que ha trascendido en algunos círculos, los funcionarios cubanos no fueron declarados personas non gratas, figura contemplada en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
En este caso, explicaron, la República Dominicana optó por solicitar su retiro mediante los canales diplomáticos, un mecanismo igualmente reconocido por el derecho internacional y que permite al Estado receptor requerir la salida de funcionarios de una misión extranjera cuando entiende que existen razones que así lo justifican.
La Convención de Viena establece que el Estado receptor tiene la facultad de aceptar o rechazar la permanencia de miembros de una misión diplomática en su territorio.
Esa potestad puede ejercerse tanto mediante la declaración de persona non grata, que constituye la medida más severa, como a través de solicitudes de retiro o reducción del personal diplomático, mecanismos utilizados por los Estados para proteger sus intereses y su seguridad nacional sin que ello implique necesariamente la ruptura de las relaciones diplomáticas.
Las fuentes consultadas enfatizaron que la decisión no supone un deterioro de las relaciones diplomáticas entre República Dominicana y Cuba, ya que ambos países mantienen sus vínculos diplomáticos y la misión cubana continuará operando en el país con el resto de su personal acreditado.
Asimismo, rechazaron que la medida esté relacionada con la permanencia en territorio dominicano de cuatro atletas cubanos que no regresaron a su país tras concluir los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
De acuerdo con las explicaciones ofrecidas a EL DÍA, ambos acontecimientos coincidieron únicamente en el tiempo, pero responden a situaciones completamente distintas.
"Se trata de una simple coincidencia cronológica. La decisión sobre los diplomáticos obedece a un proceso distinto que no guarda ninguna relación con los atletas que permanecieron en el país después de los Juegos", indicó una de las fuentes.
Hasta el momento, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MIREX) ha evitado revelar las razones específicas que motivaron la medida.
En un comunicado emitido este miércoles, la Cancillería informó únicamente que el Gobierno dominicano solicitó formalmente a la Embajada de Cuba el retiro de nueve miembros de su misión diplomática y de sus familiares, concediéndoles un plazo de siete días para abandonar el país.
El organismo explicó que la decisión se enmarca en las facultades que el derecho internacional reconoce al Estado receptor y en las disposiciones de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, de la cual la República Dominicana es Estado parte.
"El Gobierno dominicano se acoge a la normativa vigente y seguirá conduciendo este asunto con la debida discreción y por los canales diplomáticos establecidos, en interés de preservar las relaciones entre ambos países", señaló la institución.
La Cancillería agregó que, por tratarse de comunicaciones diplomáticas, no ofrecerá detalles adicionales sobre el caso.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades cubanas no habían emitido una reacción oficial sobre las razones que, de acuerdo con la información obtenida por EL DÍA, motivaron la solicitud de retiro de parte del personal de su misión diplomática en Santo Domingo.
leídas