Viernes, 21 de septiembre, 2018 | 6:09 am

Mañeses y Cacoses



El saldo de siete heridos en un tiroteo cuando contrabandistas haitianos atacaron a soldados dominicanos en Elías Piña este sábado, es apenas la punta del iceberg del comercio ilegal en la frontera.

Se trató de un convoy de seis furgones con cemento cuya exportación ilegal impidieron guardias que, al requerir sus documentos a los delincuentes, fueron agredidos a pedradas y disparos.

Pero desde drogas, electrodomésticos, cigarrillos y bebidas alcohólicas, hasta personas, el tráfico ilegal domina toda la frontera.

En julio pasado, el jefe de gabinete del presidente Moise, Wilson Laleau, reveló que diariamente unos 250,000 galones (6,000 barriles) de combustibles son contrabandeados de allá hacia acá. Aquí nadie dijo ni ji… Curiosamente, esta vez el propio Moise tuiteó, muy a-lo-Trump, sugiriendo que se atentó contra la soberanía haitiana, desmentido rápidamente por los ministros dominicanos de Defensa y Relaciones Exteriores.

Con socios dominicanos, contrabandear es el principal oficio en Belladere, Anse-a-Pitre, Banano, Fonds Verretes y Parisién, Cornillón, Ouanaminthe y Fort Liberté. Es el legado de mañeses y cacoses desde 1844. ¿Hasta cuándo?