Woods se derrumbó y Europa creció 2010
Nueva York.-Sí, soy yo. Creo que me gusta esto del Twitter. Ustedes son lo máximo. Gracias por todo el amor.
Al final de 2010, Tiger Woods redescubrió usar Twitter y la gente más cínica de inmediato pensó que todo forma parte de un truco para humanizar la imagen del ex número uno del golf mundial, cuya caída libre al abismo marcó la disciplina.
Luego que un accidente automovilístico a fines de noviembre de 2009 hiciese destapar una vorágine de informaciones embarazosas sobre sus infidelidades, la aureola de invencible de Woods se vino abajo.
De vuelta al circuito tras una bien coreografeada conferencia de prensa, vista en vivo en todo el mundo, Woods fue la sombra en los campos.
La lista negativa incluye:
_Cedió el puesto de número uno mundial tras 281 semanas consecutivas.
_No ganó un título en todo el año, algo que no sucedía desde 1996. _Por primera vez perdió un torneo en el que inició la ronda final con una ventaja de tres golpes, lo cual ocurrió en Thousand Oaks, el último del año.
Hay que sumarle su divorcio (según versiones de prensa pudo haberle costado decenas de millones de dólares).
Mientras Woods trataba de recuperar la mejor versión de su juego, la otra historia de 2010 fue la excelencia del desempeño de los jugadores europeos.
El inglés Lee Westwood fue quien desplazó a Woods del primer lugar del ranking, mientras que el norirlandés McDowell se coronó en el Abierto de Estados Unidos y lideró la conquista de la Copa Ryder al obtener el punto decisivo.