Violentos y asesinos
Hasta la fecha ha sido imposible controlar el temperamento violento que se incuba en los boxeadores.
En busca de encontrar una solución a este problema se han realizado decenas de estudios sin que se haya logrado ningún avance en tal sentido.
La historia del boxeo latinoamericano ha estado matizada por la muerte violenta de muchos de sus mejores exponentes, siendo las más recientes las del nica Alexis Argüello y la del venezolano Edwin Valero.
En ese aspecto, el boxeo dominicano no se queda atrás, dado que entre sus muertos se encuentran púgiles de la talla de Agapito Sánchez, Eleoncio Mercedes, Pedro Julio Nolasco, Gabriel Hernández y Francisco Quiroz.
El caso Valero es sencillamente penoso, aunque no debe sorprender a nadie.
Considerado como el mejor púgil venezolano, se había forjado como un individuo sumamente agresivo. Este individuo tenía como norte la agresividad, porque desde niño golpeba a todos sin miramientos, incluso a su madre.
Que asesinara a su esposa y luego optara por el suicidio no sorprendió , debido a que fue un inconforme con lo que había obtenido en la vida, a pesar de que en un momento dado fue modelo de la revolución bolivariana que encabeza el presidente Hugo Rafael Chávez Frías.