Una serie muy especial
La Serie del Caribe 1990 fue muy especial y su historia, lamentable, no se puede escribir sin el nombre de Temístocles Metz.
En momentos que sólo México quería montar el evento, se mudó al Orange Bowl, en Miami, y en 1991 fue al Bobby Maduro.
Temo, a la sazón secretario de Deportes del gobierno balaguerista (1986-90), murió el 8 de febrero, hace hoy 23 años.
Sólo vio el primer juego, un triunfo 10-8 de los Leones del Escogido sobre los Leones de Caracas, la noche anterior.
Un fino periodista, familiar, amigo, deportista a millón, vivencias en béisbol, liceísta, pero ese día exhibió una vistosa chacabana roja.
Cayó abatido por un infarto fulminante en uno de los pasillos de un hotel Days Inn, no obstante el esfuerzo de los paramédicos.
Gustavo Rodríguez, Jorge Torres, Robin Bodden, Pablo Aybar, Pintacora de los Santos, yo, sus acompañantes, no lo creíamos, nadie lo creía.
Su amigo Felipe Rojas Alou, el dirigente, se mostró abatido, pero el show debía continuar y al final se le dedicó la corona.
El día 7, Moisés Alou, actual gerente rojo, dio jonrón con bases llenas y posteriormente fue el center del equipo ideal, junto a Nelson Liriano (2B), Rufino Linares (BD), Doug Linton (LD), Gerónimo Berroa (JMV) y el propio Felipe como mánager. ¡Parece que fue ayer!