Una pelea estúpida
Todavía a estas alturas la mayoría de los peloteros dominicanos con contratos multimillonarios no son capaces de contratar asesores de imagen y relaciones públicas, a pesar de que manejan todo el dinero del mundo.
Todo indica que les pesa invertir unos miles de dólares en mejorar la percepción, no siempre buena, que tienen sobre ellos los fanáticos y la población en general, tanto aquí como en Estados Unidos.
Tras recibir tantos millones se convierten en verdaderos fantoches, groseros, parejeros y vaineros, en especial alrededor del entorno donde se han desarrollado.
El caso más reciente de agresividad y falta de respeto lo produjo precisamente ayer el torpedero de los Marlins, Hanley Ramírez, quien se rebeló a la autoridad del dirigente Fredi González.
Siempre tuve la creencia de que este excelente jugador tenía más cerebro, pero por las declaraciones que ofreció tras ser amonestado por González demuestra que tiene muy poca cosa en la cabeza.
Que el mánager le pida que sea más agresivo no le da autoridad para desmeritar sus conocimientos del béisbol, por el hecho de que, de acuerdo al jugador, el dirigente nunca jugó en Grandes Ligas.
Un conocido refrán afirma que por la boca muere el pez, y si Hanley sigue su posición contestataria, que nadie dude que su hasta ahora exitosa su carrera podría sufrir muchos inconvenientes.