A pesar de las pocas menciones que hacen las agencias de noticias de Barbecue, el jefe de pandilla que hace algún tiempo parecía adueñarse de Haití mediante la violencia, no por ello es menos grave la situación de inseguridad en Puerto Príncipe y sus vecindades.
Una prueba de ello es la muerte de más de 40 personas en la noche de domingo a lunes en Kenscoff, una localidad al este de la capital haitiana, por parte del grupo criminal Viv Ansanm.
Al parecer los asaltantes se proponían tomar el control del centro de la población, intento que se saldó con muertes, incendios y el secuestro de varias personas.
La realidad es que las pandillas mantienen amplias zonas de Haití bajo presión y control, y que la inseguridad ha provocado desplazamientos de población y paralizado la economía.
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