Una infamia
Una afrenta inaceptable y no otra cosa fue lo que cometieron los gobiernos de Francia, Italia, España y Portugal contra el presidente Evo Morales cuando prohibieron que su avión pasara por sus espacios aéreos. Al parecer actuaron al influjo de la paranoia norteamericana, ahora exacerbada por Snowden.
En el fondo también subyace la intención de humillar a un indígena, que desde la Presidencia de una nación pequeña ha demostrado tener toda la dignidad que le falta a muchos, que más que mandatarios son lacayos.
Latinoamérica unida debe dar una respuesta contundente a esta locura de la vieja Europa.