Una buena práctica

http://eldia.com.do/image/article/35/460×390/0/E05ADB1B-0862-4632-BFA9-028FFD0E8865.jpeg

¿Cuánto cuestan los materiales escolares? ¿De cuánto será el préstamo este año para poder equipar los muchachos de regreso a la escuela? ¿Quién podrá prestarle algunos libros? Son solo algunas de las preguntas más recurridas en estos días difíciles.

La buena noticia es que los textos serán los mismos del año pasado, o sea, algunos aparecen por intercambio o a un precio menor que si fueran nuevos.

En este momento es cuando los directores y maestros conscientes deben llamar a los padres y plantearles un intercambio, a fin de que cada familia lleve lo que tiene que ahora no le es útil y regrese a su hogar con lo que necesita.

Esta es una actividad que puede ser realizada por las juntas de vecinos, las iglesias, clubes e incluso grupos de amigos, porque para nadie es un secreto que muchas escuelas ganan cuando los alumnos compran. Si en esta ocasión nos reunimos para intercambiar o comprar libros usados, más adelante podremos hacerlo con otras finalidades, las cuales nos hará más fuertes.

Salvar un peso aquí y otro allí de este modo, no solo es bueno para el bolsillo, también para nuestros hijos, a quienes les hablaríamos de ahorro, humildad y compartir, y para los negociantes de la educación, a quienes les enviaríamos el mensaje de “unidos somos más fuertes”.

Estamos en tiempos difíciles, pero se avecinan peores con todo eso de los incrementos en los combustibles y su cadena de efectos secundarios.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.