Una buena práctica
¿Cuánto cuestan los materiales escolares? ¿De cuánto será el préstamo este año para poder equipar los muchachos de regreso a la escuela? ¿Quién podrá prestarle algunos libros? Son solo algunas de las preguntas más recurridas en estos días difíciles.
La buena noticia es que los textos serán los mismos del año pasado, o sea, algunos aparecen por intercambio o a un precio menor que si fueran nuevos.
En este momento es cuando los directores y maestros conscientes deben llamar a los padres y plantearles un intercambio, a fin de que cada familia lleve lo que tiene que ahora no le es útil y regrese a su hogar con lo que necesita.
Esta es una actividad que puede ser realizada por las juntas de vecinos, las iglesias, clubes e incluso grupos de amigos, porque para nadie es un secreto que muchas escuelas ganan cuando los alumnos compran. Si en esta ocasión nos reunimos para intercambiar o comprar libros usados, más adelante podremos hacerlo con otras finalidades, las cuales nos hará más fuertes.
Salvar un peso aquí y otro allí de este modo, no solo es bueno para el bolsillo, también para nuestros hijos, a quienes les hablaríamos de ahorro, humildad y compartir, y para los negociantes de la educación, a quienes les enviaríamos el mensaje de unidos somos más fuertes.
Estamos en tiempos difíciles, pero se avecinan peores con todo eso de los incrementos en los combustibles y su cadena de efectos secundarios.