Un segundo mandato de Obama
Los Estados Unidos de Norteamérica estrenan un nuevo presidente, con el reelecto Barack Obama, quien con estilo sobrio, menos festivo y con mayor orientación política de corte liberal, asume de nuevo la posición de primer mandatario de la nación más influyente del mundo.
Este segundo período podría representar nuevas oportunidades de avance en las relaciones con América Latina y nuestro país, ya que para su reelección contó con casi las tres cuartas partes del voto hispano, uno de los bloques poblacionales más grandes de ese país.
Por ello, ya se ha comprometido en procurar una marco jurídico que reconoce los derechos de más de 11 millones de inmigrantes ilegales que residen en su país, lo que les permitiría a estos obtener mejores trabajos, producir más ingresos, revalorizar su papel en la sociedad y realizar mayores aportes en sus remesas y contribuciones.
El presidente Obama declaró en su discurso de toma de posesión que terminaba una década de guerras, refiriéndose a las intervenciones de Irán y Afganistán, pero que muy bien puede incluir a Venezuela, con quien en los últimos años ha existido una situación de tensión.
No caben dudas de que la enfermedad de Hugo Chávez abre enormes posibilidades de acercamiento y colaboración.
Así también, la renuncia de Hillary Clinton, quien mantiene una especial predilección por nuestro país, dará paso a la nominación del senador John Kerry como próximo canciller de Obama, lo cual permitiría al senador hispano Bob Menéndez presidir el influyente Comité de Relaciones Exteriores, colocándose así un gran amigo de América Latina en tan importante posición en el congreso norteamericano.
En fin, Obama inicia un nuevo período presidencial con grandes posibilidades de aportes favorables para con sus conciudadanos, pero también para América Latina, y de ahí, para nuestro país. Ojalá se cumplan las expectativas.